Si el fusil fuese problema
y las arenas, el agua de los tigres
que rugen tras mi pecho
pensando en el lunar
de rojas galateas que esperan
el caserón de sueños,
ubicaría en el trágico diluvio
ubicaría en el trágico diluvio
la violencia, al pueblo y su noche.
Si las cenizas nada dicen,
¿será que la noche cayó, de pronto,
como castillo y astillas
como gatillo y metralla
arrancando esos sueños,
a los chicos del barrio?
No sé adónde fueron, qué Cuco, qué miedo.
Son varios millares. Son atletas del aire.
Son varios millares. Son atletas del aire.
Si la lágrima curar pudiese,
a los treinta orientales,
repararía las golpeadas mejillas
que nos marchitan la voz.
La acción o la idea serán dilema.
Rodolfo, te escucho: dime, qué hago.
El diluvio me moja, al sufrimiento lo leo
por la propiedad del cerro, la barba y la hoz.
2 enmiendas al Proyecto Oficial:
me gustò mucho...
Se agradece, che. Saludos.
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