QUERIDO LECTOR, TODOS LOS PERSONAJES QUE AQUÍ APARECEN SON FICTICIOS; LÉASE SALIDOS DE LA MENTE. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA

jueves, 30 de junio de 2011

La casa verde - Mario Vargas Llosa

lunes, 20 de junio de 2011

Los flautistas de bombos y trompetas

            En la calle, como en la historia, se reconocen los flautistas de sonrisa quebrada y risa chillona. Yo vendo postales en la Plaza de la Victoria. Algunos registros y cinco pañuelos. De noche o nublado, me encontrarán de cara al sol, sentado en el banco de la esquina izquierda. Me tarareo un poema, mientras pienso que vuelven. Me gusta apostar con la vendedora de estampitas. Ella dice que no; yo, que sí. Muchas veces he perdido, pero igual me le planto. Es cuestión de pálpitos. Siempre lo fue.
            Ella es cieguita y no entiende. Cuando los flautistas vuelven, llenan de colores el espacio. A veces, se cantan coplas alegres y yo, detrás, las sigo con palmas. Otras, en testigo, los acompaño triste e interrogado por sus luces. ¿Son vacíos o los han vaciado?, me pregunta la otra. Si escribo preguntas, nomás las transmito. Necesito respuestas, aunque tenga las mías guardadas con boletos de ida por varias escalas.
            Las postales las dejo apoyadas sobre el banco, quizás bailen con las flautas, no sé. Sucede que ellos no tienen tiempo para confeccionar sus postales. Tampoco me compran, lo bien que hacen. Ya tendrán tiempo, tantísimo tiempo.
            Le miento lector. No soy el que soy. Yo no vendo postales, sólo esperas porque mi esquina es más linda, cuando hay melodía de pueblo. ¿En dónde pierdo la mirada?, ¿en la flauta o en su música?, ¿hay música en las flautas de los nadies? Quien nada tiene, le canta a la vida. Yo tengo algo,  me canto a mí mismo. Él que lo tiene todo, busca romper la orquesta. No hay otra, no hay caso: a la noche, la función se acaba. También las sotas, pero esa es otra historia.

martes, 14 de junio de 2011

La rebelión de las Madres, Historia de las Madres de Plaza de Mayo, Tomo I (1976-1983) - Ulises Gorini

miércoles, 8 de junio de 2011

Otras suposiciones

Si el fusil fuese problema
y las arenas, el agua de los tigres
que rugen tras mi pecho
pensando en el lunar
de rojas galateas que esperan
el caserón de sueños,
ubicaría en el trágico diluvio
la violencia, al pueblo y su noche.

Si las cenizas nada dicen,
¿será que la noche cayó, de pronto,
como castillo y astillas
como gatillo y metralla
arrancando esos sueños,
a los chicos del barrio?
No sé adónde fueron, qué Cuco, qué miedo.
Son varios millares. Son atletas del aire.

Si la lágrima curar pudiese,
a los treinta orientales,
repararía las golpeadas mejillas
que nos marchitan la voz.
La acción o la idea serán dilema.
Rodolfo, te escucho: dime, qué hago.
El diluvio me moja, al sufrimiento lo leo
por la propiedad del cerro, la barba y la hoz.