QUERIDO LECTOR, TODOS LOS PERSONAJES QUE AQUÍ APARECEN SON FICTICIOS; LÉASE SALIDOS DE LA MENTE. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA

viernes, 4 de marzo de 2011

Disfraz, visiones de un futuro en el vacío

Hoy respiro un aire nuevo. En cada segundo de inhalación, me dejo llevar por unas páginas profundas. Comparto estas líneas —personales e intrascendentes— con un público anónimo. Los reconozco más anónimos: en este texto, lo narrado es personal, no ficcional. El por qué del momento no tiene compañera aún y el para qué vagabundea por mi mente en busca de monedas pa’ viajar.
Anónimos. Los cité, ahora aquí, y me alegra que hayan sido puntuales. Les quiero hablar —dirigido al grano— de mis libros. De su orden, si es que lo tiene. También de sus causas, si es que las encuentro.
La Literatura abrazó mi vida hace dos años, tal vez tres. Descubrí un mundo nuevo, oculto y sincero. Una entrevista conmigo en donde ejercitaba mi mente y canalizaba mi espíritu. Me planteó componer mundos, acercarlos a otras personas arrimándolos a la realidad. Creo que esos mundos creados no deben ser ingenuos porque las personas no lo son. La ingenuidad debe ser negada —y combatida— con las peculiaridades que distinguen a los libros grandes. Hago jugar en las historias, elementos que desenrollen la vida de quien escribe. Mi vida entendida como la suma de las pulsiones internas: el miedo, las dudas, la esperanza, los deseos, los símbolos y los ideales. Todo ello sin caer en lo anecdótico y en lo personal exclusivamente. No se puede dormir en anécdotas interesantes. Las dos cosas deben funcionar juntas: la anécdota y las particularidades de quien escribe. La ecuación es decisiva. Si lo logro —imagino que no, o a duras penas— no es el problema. No por ahora, sólo son mis cimientos. La casa aún se las debo y siento que la deberé toda la vida: no me privo de intentarlo.
La Filosofía y la Dramaturgia cortan transversalmente esa ecuación. La nutren y la elevan. Afianzan posturas literarias y profundizan mi estilo. Las particularidades deben tener fundamentos. Los encuentro en las dudas y reflexiones de las personas que pensaron el mundo (Filosofía) y en las palabras hechas actos, en las formas de atravesar situaciones, de representar escenas y de engañar al público (Dramaturgia). No son lo principal aunque reconozco que las considero indispensables y sumamente enriquecedoras. Siempre se retorna a la Literatura después de disfrutar haberla dejado. Siempre.
Por último, se encuentra un tercer grupo. Tanto la Sociología, la Política, la Historia y el Periodismo son herramientas para reflexionar esa ecuación. La ecuación de anécdotas y particularidades más o menos elaboradas, sagaces y genuinas está circunscripta en un marco “real”, en una trama social y en un pasado determinado. Cuestionan el rol naif del intelectual en su escritorio. Critican la mejor escritura porque siempre habrá insuficiencias, deudas y faltas para con el resto. No basta con la Filosofía y la Dramaturgia, son limitadas. Preciso opiniones, actores sociales, matices de mi propio contexto. Su relación con mi forma de concebir a la Literatura es indirecta. Obligatoria como persona, como sujeto, en tanto que, la Filosofia y la Dramaturgia son armas desde la perspectiva del escritor.
Sonrío confesando estos delirios porque, por un momento, me había atraído la fama y el éxito, las luces de las celebridades. Por suerte, ha quedado atrás: me llama la intelectualidad, el saber y el reflexionar aunque citar a los que saben me resulta más oportuno: “El intelectual que no comprende lo que pasa en su país y en su tiempo es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto y no en la historia viva de su tierra.” Ojalá uno esté a la altura de esta frase.
Me temo que ni bien digo estas cosas, me alejo de ese rol intelectual que me apasiona hoy, convirtiendo todo en boberías. No importa, tengo tiempo para enmendarme y éste me exonerará. Será lo que será; o no será nada.

3 comentarios:

MDR dijo...

hola patri como vas? manejo un blog en honduras que se llama movimiento diversidad sexual resistencia. te envio un saludo, te estare leyendo

Un tal Patricio dijo...

Yo te mando mucha fuerza. Tu actitud es digna de orgullo, tanto de la comunidad LGTB como de la sociedad en general. Hoy más que nunca, en donde Mel ha quedado en el recuerdo y en la lucha de tu pueblo, resulta tan atinado el nombre escogido para un movimiento. Porque sin dudas la bandera de diversidad sexual es sinónimo de resistencia.

No obstante, opino que es desafortunada y de sumo mal gusto la imagen del Che Guevara con ese maquillaje.
Parece más una obra artística de Andy Warhol, vulgar, vacía y funcional al sistema que un estandarte de un movimiento que levanta ideales tales como los del Che aplicados a la minorías sexuales.
Desde mi humilde lugar, les pido reflexionar sobre la cuestión.
Un saludo, Patricio

Elisa dijo...

Hasta ahora, mi favorito