QUERIDO LECTOR, TODOS LOS PERSONAJES QUE AQUÍ APARECEN SON FICTICIOS; LÉASE SALIDOS DE LA MENTE. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA

sábado, 31 de diciembre de 2011

Seda - Alessandro Baricco

viernes, 30 de diciembre de 2011

Ojos de perro azul - Gabriel García Márquez

domingo, 25 de diciembre de 2011

Bestiario - Julio Cortázar

domingo, 18 de diciembre de 2011

El baile - Irène Nèmirovsky

viernes, 16 de diciembre de 2011

El Guatemalazo - Gregorio Selser

domingo, 11 de diciembre de 2011

El Evangelio según Van Hutten - Abelardo Castillo
La batalla de Guatemala - Guillermo Toriello

lunes, 5 de diciembre de 2011

Cólera buey - Juan Gelman
Sandino, General de Hombres libres - Gregorio Selser

viernes, 2 de diciembre de 2011

El novio de mi nieta - Agarrate Catalina

Lo principal es que el muchacho sea sanito
que no me fume, ni me tome pa' empezar,
que haga deporte y se levante tempranito
que coma sano y no le guste trasnochar.

En lo posible, que sea cauteloso y cauto
que eso, en el hombre, es la virtud fundamental
(si no, que por lo menos tenga un auto,
porque la nena está aprendiendo a manejar).

Si es por pedir, yo pediría que sea lindo
pa' que los hijos salgan lindos como él,
y si no es lindo, por lo menos que sea bueno
o por lo menos tenga un padre coronel.

Si es bien blanquito habrá que conocer los suegros
y averiguar cómo es la rama familiar.
No sea cuestión que tenga algún pariente negro
y andar mezclando el chocolate con el pan.

Los rubiecitos suelen ser casi un milagro,
pero algo turbio también pueden esconder.
Después te dice que le gusta el queso magro
y tiene toda la familia en Israel.

Que no sea chino ¡santo Dios, que no sea chino!
y digo chino en el sentido general.
Por eso: chino o de países similares
que no son chinos, pero son chinos igual.

Le pido a Dios que no me traiga un boliviano
y mucho menos un peruano, por favor.
Que sea católico apostólico romano
¡que no me vayan a enchufar ningún mormón!

Pero volviendo a tema horrible de los chinos,
el chino es loco por su honor y su moral,
si se le cae el cucurucho de un helado
igual se hace un harakiri en "La Cigale".

Que por favor, no vaya a ser un macumbero
ni una lesbiana disfrazada de varón
que no sea plancha ni tampoco metalero
que no sea hippie, patovica o maricón.
Ni paraguayo, ni chileno o ecuatoriano
(mucho charango, mucho indio y... el color...)
No vas a andar lidiando vos con el problema
que en Uruguay Rivera ya solucionó.

Pero confío en su criterio y en su juicio:
ella solita va a poder elegir bien,
mientras que sea un hombre abierto y sin prejuicios
y que la quiera y que la acepte como es.

martes, 29 de noviembre de 2011

La otra lucha, Historia de las Madres de Plaza de Mayo, Tomo II (1983-1986) - Ulises Gorini

domingo, 20 de noviembre de 2011

Gotán - Juan Gelman
Velorio del solo - Juan Gelman
El juego en que andamos - Juan Gelman

sábado, 19 de noviembre de 2011

La formación de la conciencia nacional - Juan José Hernández Arregui

sábado, 12 de noviembre de 2011

El rapto de Panamá - Gregorio Selser

martes, 8 de noviembre de 2011

El cruce del Aqueronte - Abelardo Castillo

domingo, 6 de noviembre de 2011

Sabés que lo sé

Ya llegarás
algún día,
será un martes
soleado.
Bah, no sé. Ojalá que sí.

Hará calor ese día,
compraremos
helado (aunque
engordaré).
Bah, no sé. Ojalá que sí.

Me dirás que
estoy tenso
Sólo nervioso,
tal vez.
Bah, no sé. Ojalá que sí.

Aclaré que
te busco, pero
tu cuerpo, encontrar,
difícil fue.
Bah, no sé. Ojalá que sí.

No soy gran
compañero
ni vos un faisán
sin igual o un imán.
Bah, no sé. Ojalá que sí.

Y si nos preguntan
diremos:
“es sólo amistad,
paredón y placer”.
Bah, no sé. Ojalá que sí.

Me buscarás
parecidos, después
de tu vida y amores
te preguntaré.
Bah, no sé. Ojalá que sí.

Adiós a esa cita,
vendrá la nausea
y el miedo.
Te dejaré
o al revés.
Y de este poema,
seguro, seguro
me olvidaré.

Un nene y la placa de Prats

Si un nene se para
a ver la placa de Prats,
te digo, mi amigo, que
hay muchos partidos
aún por jugar.

Si un nene se para
a ver la placa de Prats,
quizás, no tenga sentido
mas aquel que el Destino
le vaya a asignar.

Si un nene se para,
morocho o mestizo —da igual—
a ver la placa de Prats,
hay que contarle la historia
de Salvador y del Nunca Más.
Violín y otras cuestiones - Juan Gelman

jueves, 3 de noviembre de 2011

La Revolución Sandinista - Carlos Vilas

martes, 4 de octubre de 2011

Cuentos crueles - Abelardo Castillo

domingo, 25 de septiembre de 2011

Papeles de reparto

Hay paz en mis labios, negadores a veces.
Penélope, Desdémona y Casandra.
Me escribes tus cartas de erráticas palabras.

Hay paz en mis labios, sonríen con creces.
Penélope, Desdémona y Casandra.
A no esperar tu vuelta ni en braille respuestas.

Hay paz en mis labios, bailan entre peces.
Penélope, Desdémona y Casandra.
Reflejan tu estado un poco olvidado.

Un combate
sincero, 
del cual fui 
pionero.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Tan triste como ella - Juan Carlos Onetti

sábado, 17 de septiembre de 2011

La Profecía del CHÉ - Ernesto Guevara de la Serna

viernes, 16 de septiembre de 2011

Rodolfo Walsh. La palabra y la acción - Eduardo Jozami

martes, 30 de agosto de 2011

Indios, ejército y fronteras - David Viñas

sábado, 27 de agosto de 2011

Ideas estrelladas

Si el sillón fuese amarillo
y blanco, tu saber
sentado en bustaca de oro,
contemplaría el anochecer.
Pero sino hay, en toda tu casa,
sillón para ofrecer
no me quedará remedio,
que hacerte desaparecer.
Si te disfrazaste
de vulgar mercader,
piensa que el Cristo
los echó también.
Armemos una zafra
tiremos ese sillón:
pues la censura es reina
y reina por doquier.

jueves, 25 de agosto de 2011

El presidente que no fue - Miguel Bonasso

sábado, 30 de julio de 2011

Generación: camino de ida y vuelta

Para mi generación,
se le desea
redoble de banderas,
este rumbo.
Para otros, sólo cambia
por usado,
por invierno y malogrado.
En estantes
o hacedores de anaqueles.
Eso no deseo,
para mi generación.

Para mi generación,

no deseo:
cosmético y descartes
en billetes.
Por sarcasmo o por la foto
sin escalas,
para ellos, sólo viaja.
Nuestro mundo,
misioneros a dar vueltas.
Eso se le desea,
para mi generación.

jueves, 28 de julio de 2011

El hombre que está solo y espera - Raul Scalabrini Ortiz

miércoles, 20 de julio de 2011

La náusea - Jean-Paul Sartre

martes, 19 de julio de 2011

La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1976/1978 Tomo 5 - Eduardo Anguita y Martín Caparrós

jueves, 30 de junio de 2011

La casa verde - Mario Vargas Llosa

lunes, 20 de junio de 2011

Los flautistas de bombos y trompetas

            En la calle, como en la historia, se reconocen los flautistas de sonrisa quebrada y risa chillona. Yo vendo postales en la Plaza de la Victoria. Algunos registros y cinco pañuelos. De noche o nublado, me encontrarán de cara al sol, sentado en el banco de la esquina izquierda. Me tarareo un poema, mientras pienso que vuelven. Me gusta apostar con la vendedora de estampitas. Ella dice que no; yo, que sí. Muchas veces he perdido, pero igual me le planto. Es cuestión de pálpitos. Siempre lo fue.
            Ella es cieguita y no entiende. Cuando los flautistas vuelven, llenan de colores el espacio. A veces, se cantan coplas alegres y yo, detrás, las sigo con palmas. Otras, en testigo, los acompaño triste e interrogado por sus luces. ¿Son vacíos o los han vaciado?, me pregunta la otra. Si escribo preguntas, nomás las transmito. Necesito respuestas, aunque tenga las mías guardadas con boletos de ida por varias escalas.
            Las postales las dejo apoyadas sobre el banco, quizás bailen con las flautas, no sé. Sucede que ellos no tienen tiempo para confeccionar sus postales. Tampoco me compran, lo bien que hacen. Ya tendrán tiempo, tantísimo tiempo.
            Le miento lector. No soy el que soy. Yo no vendo postales, sólo esperas porque mi esquina es más linda, cuando hay melodía de pueblo. ¿En dónde pierdo la mirada?, ¿en la flauta o en su música?, ¿hay música en las flautas de los nadies? Quien nada tiene, le canta a la vida. Yo tengo algo,  me canto a mí mismo. Él que lo tiene todo, busca romper la orquesta. No hay otra, no hay caso: a la noche, la función se acaba. También las sotas, pero esa es otra historia.

martes, 14 de junio de 2011

La rebelión de las Madres, Historia de las Madres de Plaza de Mayo, Tomo I (1976-1983) - Ulises Gorini

miércoles, 8 de junio de 2011

Otras suposiciones

Si el fusil fuese problema
y las arenas, el agua de los tigres
que rugen tras mi pecho
pensando en el lunar
de rojas galateas que esperan
el caserón de sueños,
ubicaría en el trágico diluvio
la violencia, al pueblo y su noche.

Si las cenizas nada dicen,
¿será que la noche cayó, de pronto,
como castillo y astillas
como gatillo y metralla
arrancando esos sueños,
a los chicos del barrio?
No sé adónde fueron, qué Cuco, qué miedo.
Son varios millares. Son atletas del aire.

Si la lágrima curar pudiese,
a los treinta orientales,
repararía las golpeadas mejillas
que nos marchitan la voz.
La acción o la idea serán dilema.
Rodolfo, te escucho: dime, qué hago.
El diluvio me moja, al sufrimiento lo leo
por la propiedad del cerro, la barba y la hoz.

lunes, 30 de mayo de 2011

Las nubes al océano

Renuevo los pasados,
sus baldosas robadas,
el tren de mis ahijados
y las valijas salvadas.

Barrilete, ¿qué montaste?
Ni balas, ni pesquisas:
tenebroso gendarme.
¡Qué masas, café y tizas!

En el cielo, nuestra cita;
por el vuelo, los aviones.
Diecisiete y barbita,
ya no duelen los sermones.

Arrojados de los fiordos,
Antígonas inertes.
Dialogaban con pardos,
entre ruidos, ecos y muertes.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Conducción política - Juan Domingo Perón

martes, 24 de mayo de 2011

La casa gana

Rechazo tus
estatuas de adobe,
tus vacas sagradas,
y bufones sonrientes.

Rechazo con gritos
tus fotos de viajes,
las cejas pegadas,
que excluyen tu vuelta.

Sos, alfil y ruleta,
yo, caballo y crupier.
Porque sabemos mi suerte,
es tuyo mi ayer.

domingo, 22 de mayo de 2011

La ciudad y los perros - Mario Vargas Llosa

lunes, 9 de mayo de 2011

Obama y Osama

Árboles no viven del
brillar de las estrellas.
En los campos del infiel,
otro llanto de plebeyas.

El muro, su caída,
no quepan más obreros.
La vida, dilapidan
los reyes de febrero.

Días de septiembre,
Allende en su muerte.
Para que ellos siembren,
torres a su suerte.

El dolor, el espasmo,
el Nobel, tinta roja.
Salvador del marasmo
patentó mi congoja.

La dama y mi ombligo

Otoño de mi gloria,
pesadumbre del tiempo.
Caminar sin historia
me hace creer y pienso.

Que le miento la vida,
al payaso, al testigo,
a esa dama bandida,
que me lleva mi ombligo.

Yo le cuento las tardes,
que a pesar del ombligo,
vuelvan aquí, cobardes,
no conservo ni abrigo.

La muchedumbre parece,
rezarle a la madrecita,
pero le canta las trece
a la señora bendita.

miércoles, 27 de abril de 2011

La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1974/1976 Tomo 4 - Eduardo Anguita y Martín Caparrós

viernes, 8 de abril de 2011

Opiniones de un payaso - Heinrich Böll

miércoles, 6 de abril de 2011

La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1973/1974 Tomo 3 - Eduardo Anguita y Martín Caparrós

domingo, 20 de marzo de 2011

La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1969/1973 Tomo 2 - Eduardo Anguita y Martín Caparrós

viernes, 11 de marzo de 2011

Del Señor Clandestino a sus hijos

            Queridos chicos:
            No tengo otra forma de dirigirme a ustedes. Recurro a esta nota porque sé que su madre no sospechará de una carta ingenua. Las causas de mi partida son redundantes y las consecuencias de mis acciones son reprochables: esto es claro. Los otros medios de comunicación están intervenidos. Ella me ha impedido hablarles cara a cara pero mi fuerza de voluntad es mucho mayor que unos volados gritos. Digo ‘gritos’ como si los hubiera, permítanme esa ilusión. A veces creo que juego al ajedrez con ciegos o al chancho con mancos. No importa, mientras les lleguen mis palabras, yo estaré conforme.
            Preguntarán por qué ahora, y no tendrán respuestas. No soy sabio ni viejo como el diablo en su refrán, pero soy descarnado a corazón tendido y no puedo quedarme quieto en ‘la tierra de nadie’ esperando el primer balazo.
Hagan un bien a la Patria, maten sus silencios. No teman del cementerio que formarán bajo sus pies porque este camposanto se viene construyendo a través de la inacción y la indiferencia. Los buitres ya reservan turno y hay mucho ruido en el horizonte.
            Escucharán que el tiempo amerita la urgencia y también que el contexto no es favorable para ninguna locura. Es cierto, no lo niego. Pero comprendan que no son locuras las que provienen de la cualidad más hermosa de la persona humana: su imponente sinceridad. Búsquense en recuerdos pero no se aferren a ellos. Rompan enciclopedias pero guarden los índices. No hablen con nadie, no confíen en su sombra, piensen que cualquier ayuda es cuestionable. Todos tienen intereses, ustedes —aún— tienen ideales.
Yo, desde Panamá, desensillo hasta que aclare. Les escribo desde la clandestinidad: con el miedo de ser atacado, con la vergüenza de resultar pedante, con la pasión de nuestro vínculo y con el pleno conocimiento de haberme ubicado en un rol poco querido, necesario a la altura de los acontecimientos.
Quemen estas líneas después de leerlas, porque no han sido televisadas y por ende, no han existido jamás.
            Los ama mucho, Papá.

viernes, 4 de marzo de 2011

Disfraz, visiones de un futuro en el vacío

Hoy respiro un aire nuevo. En cada segundo de inhalación, me dejo llevar por unas páginas profundas. Comparto estas líneas —personales e intrascendentes— con un público anónimo. Los reconozco más anónimos: en este texto, lo narrado es personal, no ficcional. El por qué del momento no tiene compañera aún y el para qué vagabundea por mi mente en busca de monedas pa’ viajar.
Anónimos. Los cité, ahora aquí, y me alegra que hayan sido puntuales. Les quiero hablar —dirigido al grano— de mis libros. De su orden, si es que lo tiene. También de sus causas, si es que las encuentro.
La Literatura abrazó mi vida hace dos años, tal vez tres. Descubrí un mundo nuevo, oculto y sincero. Una entrevista conmigo en donde ejercitaba mi mente y canalizaba mi espíritu. Me planteó componer mundos, acercarlos a otras personas arrimándolos a la realidad. Creo que esos mundos creados no deben ser ingenuos porque las personas no lo son. La ingenuidad debe ser negada —y combatida— con las peculiaridades que distinguen a los libros grandes. Hago jugar en las historias, elementos que desenrollen la vida de quien escribe. Mi vida entendida como la suma de las pulsiones internas: el miedo, las dudas, la esperanza, los deseos, los símbolos y los ideales. Todo ello sin caer en lo anecdótico y en lo personal exclusivamente. No se puede dormir en anécdotas interesantes. Las dos cosas deben funcionar juntas: la anécdota y las particularidades de quien escribe. La ecuación es decisiva. Si lo logro —imagino que no, o a duras penas— no es el problema. No por ahora, sólo son mis cimientos. La casa aún se las debo y siento que la deberé toda la vida: no me privo de intentarlo.
La Filosofía y la Dramaturgia cortan transversalmente esa ecuación. La nutren y la elevan. Afianzan posturas literarias y profundizan mi estilo. Las particularidades deben tener fundamentos. Los encuentro en las dudas y reflexiones de las personas que pensaron el mundo (Filosofía) y en las palabras hechas actos, en las formas de atravesar situaciones, de representar escenas y de engañar al público (Dramaturgia). No son lo principal aunque reconozco que las considero indispensables y sumamente enriquecedoras. Siempre se retorna a la Literatura después de disfrutar haberla dejado. Siempre.
Por último, se encuentra un tercer grupo. Tanto la Sociología, la Política, la Historia y el Periodismo son herramientas para reflexionar esa ecuación. La ecuación de anécdotas y particularidades más o menos elaboradas, sagaces y genuinas está circunscripta en un marco “real”, en una trama social y en un pasado determinado. Cuestionan el rol naif del intelectual en su escritorio. Critican la mejor escritura porque siempre habrá insuficiencias, deudas y faltas para con el resto. No basta con la Filosofía y la Dramaturgia, son limitadas. Preciso opiniones, actores sociales, matices de mi propio contexto. Su relación con mi forma de concebir a la Literatura es indirecta. Obligatoria como persona, como sujeto, en tanto que, la Filosofia y la Dramaturgia son armas desde la perspectiva del escritor.
Sonrío confesando estos delirios porque, por un momento, me había atraído la fama y el éxito, las luces de las celebridades. Por suerte, ha quedado atrás: me llama la intelectualidad, el saber y el reflexionar aunque citar a los que saben me resulta más oportuno: “El intelectual que no comprende lo que pasa en su país y en su tiempo es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto y no en la historia viva de su tierra.” Ojalá uno esté a la altura de esta frase.
Me temo que ni bien digo estas cosas, me alejo de ese rol intelectual que me apasiona hoy, convirtiendo todo en boberías. No importa, tengo tiempo para enmendarme y éste me exonerará. Será lo que será; o no será nada.
La Voluntad. Una historia de la militancia revolucionaria en la Argentina 1966/1969 Tomo 1 - Eduardo Anguita y Martín Caparrós

martes, 22 de febrero de 2011

Rojo y negro - Stendhal

lunes, 14 de febrero de 2011

El jugador - Fiódor Dostoievski
Extraños en un tren - Patricia Highsmith

viernes, 4 de febrero de 2011

Don Segundo Sombra - Ricardo Güiraldes

sábado, 29 de enero de 2011

La espuma de los días - Boris Vian

jueves, 27 de enero de 2011

Nunca menos. Canción homenaje a Néstor Kirchner realizada por el Centro Cultural Oesterheld

Lágrimas que riegan, todo el suelo en primavera
de tu mañana azul, que llora y ríe
nombre que se talla, para siempre en la madera
de los que sin estar, están y viven.

Voces que te nombran, y se aferran al color
de esa insolencia alegre, que inventaste
ríos muchedumbres, de un subsuelo que volvió
para quedarse acá, para quedarse.

¿Será verdad, que te fuiste con la Historia
o será que aún, no despertamos
y que con una antorcha nueva, en cada mano
vas a volver, cubriéndonos de gloria?

Nada más al sur, de esa indómita armadura
hecha de ayeres, blindada de ausencias
mágica de amores, y de sueños que perduran
sin arrumbarse, en ninguna puerta.

Todas esas risas, que viniste a restaurar
desde un recóndito, rincón dormido
hoy cubren las paredes, que no pueden derrumbar
los que sin luz ni sol, están perdidos.

¿Será verdad, que te fuiste con la Historia
o será que aún, no despertamos
y que con una antorcha nueva, en cada mano
vas a volver, cubriéndonos de gloria?

Y esos mil jirones, que dejaste en el camino
serán retazos sí, de una bandera
marcas imborrables, en el cuerpo
que elegimos, llevar hasta el final.

Y nunca menos.
Nunca menos, que ese fuego en la mirada
que las voces acalladas, retomando la canción.
Nunca menos, que tu nombre en las banderas
que tu plaza siempre llena, de esperanza y de pasión.

Nunca menos, que pañuelos en tu casa.
Nunca menos, que justicia sin perdón.
Nunca menos, que el paisaje repetido
de este Sur tan aguerrido, y diciendo al fin que no.
Nunca menos, que esas risas desdentadas
aguantando la parada, que supieron conquistar.
Nunca menos, que un enjambre de morochos
arruinándoles la foto, a los que no vuelven más.
Nunca menos, que los pibes en el centro.
Nunca menos, que vivir con dignidad.
Nunca menos, que la Patria que soñamos.
Nunca menos. Ni un paso atrás.

martes, 25 de enero de 2011

Fausto - Goethe

jueves, 20 de enero de 2011

Martín Fierro - José Hernández
La vuelta de Martín Fierro - José Hernández

domingo, 16 de enero de 2011

No habrá más penas ni olvido - Osvaldo Soriano

sábado, 15 de enero de 2011

Flores robadas en los jardines de Quilmes - Jorge Asís

viernes, 14 de enero de 2011

El Imperialismo, fase superior del capitalismo - Vladimir Ilich Ulianov (Lenin)

miércoles, 12 de enero de 2011

Perón. Exilio, resistencia, retorno y muerte (1955-1974) Tomo Dos - Norberto Galasso

lunes, 3 de enero de 2011

La guayabera Absoluta

           Sinembargón fue un sabio afgano exiliado en Panamá que contacté durante el cuarto día en el séptimo continente. Yo tenía ciertas referencias de su ubicación pero hospedarme en su hotel fue pura suerte. Lo encontré en la pileta, bronceado y calzado en habanos, sobre una reposera.
            —Sabés, pibe, me pasé la vida analizando el Tiempo, la Historia, Dios y la Mar en Coche. Y me siento vencido…
            —No diga eso. Siempre se puede torcer la tuerca —retruqué poco convencido.
            —¡Carajo, tuteáme!
            —¡¿Pero cómo se le ocurre?! Yo no puedo tutear a Sinembargón. Nadie puede.
        Y era cierto. Nadie podía tutear a un genio como él. Menos yo, un incrédulo, un aficionado, un niño.
            —Jodido es. No importa. El asunto es que me vencieron. Eso no lo dudo.
          El teórico siempre fue pesimista pero no creí encontrármelo tan abatido. El exilio le pesaba en las bolsas de los ojos y su mirada perdida jugaba al solitario. Sus grandes y completos estudios se habían pulverizado. El enemigo de lo Relativo, de lo pequeño y de lo variable estaba en retirada. Combatió fiero a los tecnócratas pero comprendió, en su ocaso, que lo Absoluto se hundía irreversiblemente. Su Historia lineal (Titanic) chocó contra la realidad concreta (iceberg) y cayó a pique.
            —Hasta Dios, es Relativo. El dogma se destruye y se cuestiona. Mis teorías no pueden incluir todas las diversidades y todas las facetas humanas. E incluso me han corrido con eso de que lo Absoluto, por postular la supremacía de lo Único, es totalitario, autoritario. Acalla a los demás y busca neutrlizarlos.   
            Continuó, en monólogo, entre pitada y pitada.
        —Estoy tan vencido que dudo del Tiempo. ¿Avanzan los años en esta película o se rebobina constantemente? No sé, abandonemos todo. Dejemos lo Absoluto tirado y aceptemos que nadie tiene la Verdad porque el Poder está en muchos lados. Y claro, siempre vuelve esa chicana, todo depende del modo que se vea. Porque todo es relativo. Las Guerras, el Éxito. Justificaremos todo. Porque todo es posible en el reino de lo Relativo. Justificar para luego condenar o perdonar. Empequeñecemos todo —ya que será relativo—  y viviremos de un Sujeto minúsculo incapaz de hacer nada por estar condicionado por sus circunstancias. Que zigzaguea por el Tiempo y se choca con la Historia como un atolondrado.
           —Todo será Relativo, sí. Y sin embargo, espere, el Hambre y la Desnutrición siguen siendo Absolutos, o no?
            Sinembargón resucitó de pronto. Canchero, desplegó una sonrisa cómplice y me palmó el hombro izquierdo.
            —Aprendés rápido pibe. Vas a volar muy alto. Hasta la vista.
            Después del apretón de manos, nunca lo volví a cruzar.