QUERIDO LECTOR, TODOS LOS PERSONAJES QUE AQUÍ APARECEN SON FICTICIOS; LÉASE SALIDOS DE LA MENTE. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA

martes, 22 de diciembre de 2009

Éxitos, campeón

Sube al taxi a la madrugada. Amanecía en forma tenue como si el sol, pintara la ciudad, con acuarelas. Lo recibe con un trato cordial y austero preguntándole el destino. Instantáneamente, contesta y el automóvil se empieza a mover.

Taxista: Campeón, ¿te molesta si prendo la radio?
Patricio: No, para nada. Al contrario, yo no soy quisquilloso. Poné la que quierás.
Taxista: Gracias, sucede que no todo el mundo se lo toma bien, ¿sabés? (prende la radio)
Patricio: Y sí, hay gente muy engreída. Yo no tengo problema, por mí poné música, fumá. No te preocupés.
Taxista: Claro, bueno mejor. Una vez una vieja me preguntó - mientras escuchaba una radio de Córdoba, de Folclore - por qué sintonizaba esa porquería.
Patricio: ¡Qué mala educación! Prepotencia pura. Por más que uno como usuario pague no tiene derecho a cualquier cosa. Sin palabras, porquería al folclore, la verdad y más viniendo de alguien mayor, me da pena más que bronca.
Taxista: ¡Sí totalmente! Yo le ordené que bajara del auto. No quería pero me puse firme, frené y le dije que se bajase por la forma que me faltó el respeto.
Patricio: Antes de rebajarse por veinte pesos es mejor defender la dignidad. Ante una contestación así no hay otra respuesta; o se bajaba o agachabas la cabeza dándole la razón.
Taxista: Cada pensamiento se sube a este auto. (Frase que generó sorpresa y atención en quién les escribe) Otra vez llevaba a un hombre por Gascón, viste que está Amerika por ahí. Al ver a las travestis, me hizo un escándalo. ¿Por qué tomó este camino? Encima yo le decía que cada uno es libre de ser como quiera. Ellas no joden a nadie, ¿cuál es el motivo por el que me tenga que desviar? ¡Ninguno!
Patricio: No cualquiera se planta así. Además que miedo que me da pensar que alguien se irrita por tomar un camino por el que se ven ciertas cosas, cómo si lo mejor fuera tapar todo y consentir.
Taxista: Se bajó a la cuadra del boliche ofendido con mi negativa por seguir por Gascón. Increíble.

La forma que se expresó en tres minutos lo dejó sin palabras. La conversación sigue sobre temas triviales. Amerika, las travestis, la noche, los giles que manejan como si la calle fuera el living de su casa, la ciudad, la gente. Por suerte no se tocó el clima, tema trillado y estéril. Llega a destino deteniéndose en la esquina de casa. Patricio abre la puerta, sin recordar pagar, reacciona rápido y evita una situación embarazosa aunque el taxista no se dio cuenta del detalle. Mientras, revuelve en la billetera trece pesos - marcaban doce con cuarenta - pero cuando el trato es bueno, vale la pena redondear para arriba.

Taxista: ¿Cómo terminás el año? (Gira su cabeza hacia el asiento trasero)
Patricio: Bien por suerte, no me puedo quejar la verdad. Igual no estaría mal que el dos mil diez sea mejor. (Se sonríe)
Taxista: ¡Dos mil diez! El nombre te lo dice todo. ¡De diez! Te va a ir fantástico. (Palabra que vuelve a llamar la atención y acto seguido da dos palmadas en la pierna de Patricio)
Patricio: ¿Vos lo decís? Mire en lo qué quedamos en el dos mil uno. (mira con cinismo)
Taxista: ¡Claro! Era el uno. Feo número. Me gustan los pares como el dos.
Patricio: Es un número muy particular. (Se sonríe) Ojalá el diez me traiga un uno así sumo dos, ¿no le parece?
Taxista: ¡Seguro! Vas a ver.
Patricio: Te tomo la palabra. (le da el dinero, los trece pesos mientras se ríe fuertemente)
Taxista: Acordate de mis palabras.

Patricio: Gracias. Fue un placer. Hasta la próxima. Suerte.
Taxista: Éxitos, campeón.


Por instinto, le da un beso en la mejilla como si lo conociera desde siempre y desciende del automóvil. Por un momento sintió estar hablando consigo mismo o con un hermano más grande. Para ese momento, el sol ya no pintaba con acuarelas sino al óleo. Curioso pero los taxistas a la madrugada no dejan de sorprenderme. Son un material tan rico en textos como pocos.

1 comentario:

Pedro dijo...

genial!! entre por el blog de Bimbi y me encantó el relato del taxista!
Un abrazo señor Patricio lo seguiré leyendo, muy felices fiestas ;)