Sarita, costurera
Mujer del dedal
Tallercito de miserias, ella siempre en negro está
No trabaja a destajo ni con un digno jornal
Poco obtiene con su corte, nuestra reina sin mensual
Metro en mano como obrera, arreglando sin pausar
Camisas, pantalones y también un gamulán
Sara, cose, cose y cose, costurera popular
Sus clientas la respetan, la saludan al pasar
Con sonrisa y callos duros, Sara está en otro ramal
Nunca a los elogios, les ha dado lugar
porque sabe sus dolores y su dura realidad
Borda todo, nuestra obrera, temeraria si las hay
Calla y sigue sentadita porque siempre ha de encontrar
una pila de ropa que la mira y se burla sin parar
Esclava de la aguja y sirvienta del dedal
No queda otra, pobre Sara, ella debe laburar,
porque en casa la esperan tres chiquitos y un Donjuan.
Sarita, cartonera
Mujerzuela sin dedal
Pobrecita, mi chiquita ya no pudo más bordar
Una aguja, no inyección una arteria ha de cortar
Llora, llora nuestra Sara que sin dedo ha de andar
Pronto sus clientas ya a la tienda no van más
Poco importa esta Sara a nuestra impía sociedad
Una inútil consideran a la mujer del dedal
Para el patrón, era un gasto que no quiso conciliar
A los días posteriores, no la dejaron ni entrar,
ahora en su casa se la deben arreglar
Sin plata, sin salida y ni comida,
un vago es ahora quien ha sido el Donjuan
Los chiquitos drogadictos, mendigan por la ciudad
Pobre Sara, pobrecita, ya no puede más luchar,
enmendaba sueños suyos y los tuvo que tirar.
Sara, luchadora
Ciudadana de verdad
Gran muchacha es esta Sara,
que mira las torres de mil pisos con piedad
Cuando estaba en negro les era funcional
Ahora por el contrario, sólo quiere un cambio lograr,
que no quede en palabras y que se haga nacional
Ya no quiere ser esclava ni pide por su deuda laboral
No entiende de partidos ni de ideología liberal
Como otros sigue sola buscando a esa persona peculiar
que la incluya en el sistema y le dé libertad
Exige ahora un trabajo en blanco, que sea todo legal,
horarios, aguinaldo, vacaciones, buen ambiente al trabajar
y por supuesto, estar inscripta en el sistema previsional
Festejará entonces el día en que le dejen, de nuevo soñar.
Mujer del dedal
Tallercito de miserias, ella siempre en negro está
No trabaja a destajo ni con un digno jornal
Poco obtiene con su corte, nuestra reina sin mensual
Metro en mano como obrera, arreglando sin pausar
Camisas, pantalones y también un gamulán
Sara, cose, cose y cose, costurera popular
Sus clientas la respetan, la saludan al pasar
Con sonrisa y callos duros, Sara está en otro ramal
Nunca a los elogios, les ha dado lugar
porque sabe sus dolores y su dura realidad
Borda todo, nuestra obrera, temeraria si las hay
Calla y sigue sentadita porque siempre ha de encontrar
una pila de ropa que la mira y se burla sin parar
Esclava de la aguja y sirvienta del dedal
No queda otra, pobre Sara, ella debe laburar,
porque en casa la esperan tres chiquitos y un Donjuan.
Sarita, cartonera
Mujerzuela sin dedal
Pobrecita, mi chiquita ya no pudo más bordar
Una aguja, no inyección una arteria ha de cortar
Llora, llora nuestra Sara que sin dedo ha de andar
Pronto sus clientas ya a la tienda no van más
Poco importa esta Sara a nuestra impía sociedad
Una inútil consideran a la mujer del dedal
Para el patrón, era un gasto que no quiso conciliar
A los días posteriores, no la dejaron ni entrar,
ahora en su casa se la deben arreglar
Sin plata, sin salida y ni comida,
un vago es ahora quien ha sido el Donjuan
Los chiquitos drogadictos, mendigan por la ciudad
Pobre Sara, pobrecita, ya no puede más luchar,
enmendaba sueños suyos y los tuvo que tirar.
Sara, luchadora
Ciudadana de verdad
Gran muchacha es esta Sara,
que mira las torres de mil pisos con piedad
Cuando estaba en negro les era funcional
Ahora por el contrario, sólo quiere un cambio lograr,
que no quede en palabras y que se haga nacional
Ya no quiere ser esclava ni pide por su deuda laboral
No entiende de partidos ni de ideología liberal
Como otros sigue sola buscando a esa persona peculiar
que la incluya en el sistema y le dé libertad
Exige ahora un trabajo en blanco, que sea todo legal,
horarios, aguinaldo, vacaciones, buen ambiente al trabajar
y por supuesto, estar inscripta en el sistema previsional
Festejará entonces el día en que le dejen, de nuevo soñar.
Patricio Subirol
Octubre 2009, Buenos Aires
2 enmiendas al Proyecto Oficial:
Justo en el día de la lealtad peronista! Mi inspiración trabaja sincronizada.
Gracias por compartirlo!!
Un abrazo,
Bruno
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