QUERIDO LECTOR, TODOS LOS PERSONAJES QUE AQUÍ APARECEN SON FICTICIOS; LÉASE SALIDOS DE LA MENTE. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA

lunes, 29 de junio de 2009

Fragmentos II

"Esta mano, sin medir oposición en contrario, fue directa a la muñeca para sujetar al cuerpo de Lucas e inmovilizarlo.
- ¡Hey! ¿Qué hacés flaco? ¿Qué carajo te pasa? - atinó a gritar Lucas mirando a su adversario
- Tranquilo. Tranquilo. Estuve viéndote qué vas de acá para allá. No se me ocurrió mejor forma de llamarte la atención. - se justificó Jonathan
- Podrías haberme dicho ‘hola’ o mirado fijamente con una sonrisa. No tenías que ser tan brusco. - mintió Lucas, porque lo que menos le llamaría la atención sería un chico con mirada hacia él sonriéndole.
Esas cosas románticas las hacía él y justamente esa era la razón por lo que no le interesaba recibirlas de otro. Tal vez Mateo, por ser puto romanticón, tomaría esas actitudes como flechazos de amor. Lucas las consideraba huevadas. Le gustaba la prepotencia, la fuerza y la seguridad en la mirada, no unas sonrisas de caperusita roja.
- Si te hubiera dicho ‘hola’ no habría podido tocarte la muñeca. Por cierto, ¿querés tomar?
- ¿Tomar?, pero si no me soltás la mano, no podré tomar nada. - contestó Lucas soberbiamente.
Cuanto más chocante Jonathan resultaba, más le excitaba a Lucas seguir la conversación. Por lo que accedió sin problema a beber del vaso ofrecido. Teniendo el vaso en las manos, supo perfectamente qué debía poner toda su seducción y su ego al servicio de no quedar mal. No se perdonaría jamás si Jonathan, hasta ese momento un desconocido, se iría de allí con la última palabra.
- Podés tomar perfectamente con la otra mano, ¿o no? -dijo Jonathan sin intenciones de soltarlo
Lucas soltó una risa armada para demostrarle su superioridad. Que por más trago que le ofrecieran, él tenía el control de la situación. Decidió entonces, saborear ese trago de la forma más sensual posible. Con la mirada en ningún sitio y la lengua dando vueltas en el sorbete, bastó unos segundos para qué Jonathan dejara de sujetarle la muñeca. Lo que Lucas no consideró era que mientras tenía la atención en el vaso, no se dio cuenta que quedó prácticamente a la voluntad de Jonathan. Éste sin perder un instante, lo tomó por la cintura.
- Veo que te gustan los tragos. - susurró Jonathan al oído de Lucas
- Sí, son muy…. - Lucas no logró terminar la frase, ese comentario fue el necesario para que pudiese apartar el vaso de la boca.
Jonathan le dio un beso fuerte e impulsivo, exactamente con él era. No le interesaba el nombre ni tampoco le interesaba saber mucho de Lucas. Sólo sabía una cosa, lo calentaba demasiado. Por su parte, Lucas disfrutó el beso en una forma peculiar. No se sentía cómodo, por no haber sido él quien tuviera la delantera. El ritmo no lo ponía él, inclusive Lucas fue quien terminó contra la pared dejando a Jonathan con las manos libres. Era la primera vez que Lucas inconcientemente cedía la dirección de la marcha a otra persona. No se lo cedió a alguien tímido, lento y dubitativo sino a todo lo contrario. La mano en las caderas y el susurro al oído fueron la jota que necesitaba su termómetro para marcar la ebullición. Esos contactos tan cercanos hacían que Lucas se trasporte al paraíso. Desde la broma en el baño del Saint John, que no había vuelto a experimentar la excitante sensación de perder el control de la situación. De ver que las cosas no salieron cómo él esperaba. Por un lado hería su hombría, pero por el otro, su femineidad lo celebraba."


Fragmento de Las Protagonistas, capítulo 11

Fragmento I

"Todas eran la luz de sus ojos mientras que la oveja descarriada, el vago, el torpe, el lento… ese, ese era Marquitos, como le gustaba al tío llamar a su sobrino. Esa mañana, el tío descargó toda su bronca contra él. No importa ya la justificación que usó, todo quedaba pequeño ante tal paliza diferente a las demás. Por miedo escondía sus cicatrices. Marcos no podía, no quería o no debía, dependiendo del día, revelar tal vejación. Pero aquel día, la raya se cruzó. Luego de la paliza y tirado en el suelo del galpón estratégicamente ubicado cerca de la zona de siembra y lejos de la casa, como un animalito indefenso, Marcos dejó de creer en Dios.
Dejó de creer en Dios, en el amor, en lo bueno de la vida, en sus mayores, en casi todo. Las lágrimas lo invadieron todo. Los gritos caían en el más profundo de los vacíos. Nada ni nadie interrumpiría lo que allí pasaría. Con el tiempo, Marcos iría olvidando detalles en un intento de no recordar la historia misma como tratando de creer que si uno tapa el sol con las manos está haciéndolo desaparecer, cuando sólo consigue cansar sus brazos."
Extracto de Las Protagonistas, capítulo 2

domingo, 7 de junio de 2009

La Reina de la Bailanta - Cacho Castaña

La bailanta esta de fiesta
contrataron siete orquestas
se agregaron veinte luces al salón
ya pegaron los afiches
y por radio tambien dicen
que esta noche tambien canta juan ramón
Los muchachos ya se peinan
los que eligen a la reina
todos quieren alcanzar su corazon
poco a poco van llegando
los primeros van bailando
hoy se rifa nuevamente una ilucion
Quiere bailar y bailar y bailar
la reina de la bailanta
quiere bailar y bailar y bailar
y nadie se la levanta
quiere bailar y bailar y bailar
y baila la noche entera
quiere bailar y bailar y bailar
pero nadie se la lleva.
La cerveza está caliente
no esperaban tanta gente
que una gorda se desmaya del calor,
el jurado está mamado
nadie sabe que ha pasado
que entre todas eligieron la peor
hay tumulto entre la gente
se ha cortado la corriente
los traviesos aprovechan la ocación
pero todo se ilumina
y empezó la silbatina
al jurado que a un travesti coronó
quiere bailar y bailar y bailar
la reina de la bailanta
quiere bailar y bailar y bailar
y nadie se lo levanta
quiere bailar y bailar y bailar
y baila la noche entera
quiere bailar y bailar y bailar
pero nadie se lo lleva.(BIS)

Alvarez lo noto un tanto resfriado Alvarez
vio qué linda que está la reina de la bailanta?
ajaja

sábado, 6 de junio de 2009

Tres al hilo

¿Por dónde empezarás a contar Patri? Te aconsejo por el principio; por ese diálogo sencillo entre tu amiga y el tórtolo juvenil. Pocas palabras, pocos gestos. Miradas y un susurro: "Pat, ellos son novios y tienen una propuesta para hacerte."
¿Qué propuesta!, como si fueras un improvisado preguntaste a continuación.
Acto reflejo por la mera curiosidad a sabiendas de la respuesta. ¿Para qué alguien miraría tanto a un extraño con su pareja ahí presente? Pues claro Patri, un trío.
Lo más capcioso de todo, es que tu conservadurismo se estrelló contra el conocimiento. Es raro que lo primero que te pasara por la mente fuese que en ningún momento de la novela hayas previsto un trío. Previsto una relación enfermiza donde una pareja le excita incorporar a un tercero. No hablamos de besos, hablamos de sexo. Las sensaciones por parte de alguno de los tórtolos de ver a su media naranja en los brazos de otro. Los pensamientos que se le pueden cruzar al tercero en cuestión de actuar como un objeto de deseo para otros, ser usado y dejarse usar. La intriga de ver en el tercero lo que mi pareja no tiene. El hábito, que a ojos de otro podría resultar enfermizo, de recurrir a los terceros continuamente en la medida en que a ambos nos ratonee la idea.
Estas y otras ideas se pasaron por su cabeza, la improvisación del impulso le siguió un sin fin de gamas y facetas interesantísimas. Con todas ellas y por ellas fue que Patricio decidió conocer a quienes gentil e inconcientemente le habían generado una gigante vuelta de tuerca a su proyecto literario.
Sólo hablando se entiende la gente, sólo hablando se puede entender (no en un 100%), sólo hablando uno puede llegar a acercarse a metros de la cama, no tener sexo pero llevarse mucha información más que sugestiva.
Los dueños de la propuesta llevan 5 años de relación, se llevan 2 de diferencia mientras que a Patricio le llevan 10 años adelantados. Tienen un mail especial para este "hábito". No les interesa el mail, porque preguntan primero por el teléfono: directo y claro, vení o dejame. Se muestran firmes y decididos pero no se intercambian roles; cuando uno habla, el otro se va y viceversa. Hace 3 años que practican esta actividad. Cuando ven a alguien que les "cabe" a ambos, buscan entablar una relación. No ofrecen lo que no dan, exigen lo acordado llegado el caso.


No pasó nada, aceptar la propuesta significaba que una hora estaría encamado con dos chicos por lo que histeriqué hasta donde pude para conocerlos, para entenderlos, para sentirlos, para describirlos, para ser ellos, para escribir llegado el caso tomando aspectos que hasta ahora se me hicieron desconocidos.
Lo sé moriré frígido (?) JAJAJAJ