QUERIDO LECTOR, TODOS LOS PERSONAJES QUE AQUÍ APARECEN SON FICTICIOS; LÉASE SALIDOS DE LA MENTE. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA

domingo, 27 de diciembre de 2009

Mis tan amados detractores


Con el micrófono sujetado sobre la solapa de la camisa, el grabador empieza a funcionar. La cámara le apunta a la cara. Salceborg mira a la periodista con displicencia. Primero le echará las últimas pitadas a un cigarrillo que se convirtió en pura colilla, antes de responder. Mientras fuma, inspecciona con los ojos a la entrevistadora. Ésta es una mujer de unos treinta años, de abundantes caderas y anchas piernas. Su rostro, en cambio, es alargado y puntiagudo. Como pintor, Salceborg evita las asimetrías, aunque debe reconocer que en esta mujer el desequilibrio le brinda simpatía y frescura. Si fuese balanceada —piensa, siguiendo el humo de la colilla— no tendría sentido su existencia. Salceborg pide que le retiren el cenicero de vista porque si lo tiene cerca, lo siente, lo percibe y a la larga le exigirá volver a fumar.
La periodista realiza un movimiento cómplice a su camarógrafo y suelta la primera palabra. Salceborg percibe que la mujer sentada a su lado trabaja tras los pasos de un manual invisible que le dicta qué preguntar y cómo debe reaccionar ante las distintas respuestas. Repasan su vida y sus famosas obras.
No quiere dar detalles de las causas por las que a los sesenta años abandonó la pintura, ni contar porqué prefirió vivir el resto de sus días en aquella quinta de naranjos e higueras rodeada de mesetas planas y vivaces bosquecillos que se balancean con los vientos de la noche. La periodista insistente se aferra a su frío manual y persiste en conocer ese punto de inflexión en la vida de Salceborg.
—Vamos Maestro. No puede negar que en medio de este lugar tan agradable, no haya dudado en volver a los lienzos y a los óleos. Envidiable fuente de inspiración —comenta la periodista alejándose del manual donde se limita al periodista a mero hacedor de preguntas, prohibiendo acotar opiniones personales.
—Usted es muy joven, señorita. Se nota que desconoce mis trabajos y mi trayectoria —suspira Salceborg—. ¿Es curioso, no? De los diez años que cargo aquí, jamás concedí una entrevista a nadie. Es la primera que acepto y me traen a una ignorante de mi carrera. Curioso, sumamente curioso y fascinante, no hay duda alguna.
La periodista atina a decir algo, lo que sea que sirva para su defensa. Pero no tiene argumentos, sólo está cubriendo una suplencia. Se informó antes de comenzar sobre su vida, su obra más famosa —llamada Los tres sillones amarillos—, los motores de sus trabajos y los amores y odios que despertó desde que aquella pintura cautivó al mundo. Sin embargo, siente no tener ni la menor idea a quien le está preguntando y lo peor de todo que nunca hizo una entrevista. Ante su boca silenciada por la intimidante postura del artista, éste prosigue diciendo:
—A ver, niña, cuénteme. ¿Cómo se llama? —La mujer no contesta— ¿Acaso no le hice una pregunta? —insiste Salceborg por segunda vez.
—Me llamo Yolanda.
—¡Ajá, Yolanda! ¿Deseó trascender alguna vez, señorita Yolanda? ¿Deseó tener conocimiento  de lo que hablarán sobre usted cuando deje este mundo? ¿Mientras usted estaba llena de vitalidad y de vigor pensó sobre la importancia que su existencia le aportó a la vida?
Salceborg cierra los ojos. Huele el intenso aroma de la naranja sin madurar y a pesar de no ver nada, su rostro apunta directo a los ojos de Yolanda quien se ha ruborizado y continúa muda.
—Supongo que no lo ha pensado. Le cuento un secreto —dice Salceborg haciendo de cuenta que el camarógrafo era otro de los tantos muebles esparcidos por el vestíbulo de su quinta—, yo tampoco lo he pensado.
—No diga eso. Usted es un grande. “Los tres sillones amarillos” lo demuestran —agrega Yolanda.
—Ah sí, aquel cuadro. Pero fíjese ahora, usted es una periodista seria e informada y yo soy un intento burdo de artista. ¿De qué grandeza me habla? —Ironiza el viejo mirando al cielo—. Mi obra no trascenderá, querida Yolanda. Dudo mucho que mis más férreos admiradores, si es que alguno de ellos es sincero o simplemente me alaban porque envidian ser Salceborg, recuerde mi existencia. Ni hablar de aquellos que ‘sólo les gusta’ mi obra.
Humedece sus labios y traga saliva. Le lanza una sonrisa paternal a Yolanda quien confundida no comprende muy bien a donde derivará la entrevista. Ella elige no angustiarse y renuncia a pedirle que vuelvan a retomar el reportaje desde donde lo han dejado.
—Cuando estuve ante la carta anónima de mi primer detractor, descubrí mi importancia. Al leer esas líneas de odio e incomprensión entendí que al fin logré mi objetivo. Mi arte no buscaba aceptación. Yo odiaba a mis admiradores porque me hacían conformarme y empequeñecerme. Seguramente a muchos no les habrán gustado mis cuadros pero sólo los sinceros detractores, monstruos crueles que no piensan en la obra sino que sólo lastiman antes que mis obras los lastimen a ellos, harán mi trascendencia. Después de aquella carta vulgar y patética, me alegré como si nunca me hubiera alegrado así en mi vida.
—¿Qué decía la carta, Maestro? —pregunta Yolanda sumamente intrigada.
—Es lo de menos, lo maravilloso que después de aquella, vinieron más. Cientos, miles más, a lo largo de treinta y tantos años. Muchos dirán que tener más detractores que fanáticos es de mediocre. Para mí es lo contrario. Es fácil cautivar al público. Pero que te odien, precisa de un trabajo psicológico muy complejo. Trabajo del cual, me siento muy orgulloso —concluye Salceborg, acto seguido le sonríe a la cámara y le extiende la mano a Yolanda.
El viejo vuelve a respirar profundamente, se llena del aroma de los naranjos y apoya la cabeza sobre el respaldo de su mecedora. Su entrevista ha concluido.

martes, 22 de diciembre de 2009

El túnel - Ernesto Sábato

Éxitos, campeón

Sube al taxi a la madrugada. Amanecía en forma tenue como si el sol, pintara la ciudad, con acuarelas. Lo recibe con un trato cordial y austero preguntándole el destino. Instantáneamente, contesta y el automóvil se empieza a mover.

Taxista: Campeón, ¿te molesta si prendo la radio?
Patricio: No, para nada. Al contrario, yo no soy quisquilloso. Poné la que quierás.
Taxista: Gracias, sucede que no todo el mundo se lo toma bien, ¿sabés? (prende la radio)
Patricio: Y sí, hay gente muy engreída. Yo no tengo problema, por mí poné música, fumá. No te preocupés.
Taxista: Claro, bueno mejor. Una vez una vieja me preguntó - mientras escuchaba una radio de Córdoba, de Folclore - por qué sintonizaba esa porquería.
Patricio: ¡Qué mala educación! Prepotencia pura. Por más que uno como usuario pague no tiene derecho a cualquier cosa. Sin palabras, porquería al folclore, la verdad y más viniendo de alguien mayor, me da pena más que bronca.
Taxista: ¡Sí totalmente! Yo le ordené que bajara del auto. No quería pero me puse firme, frené y le dije que se bajase por la forma que me faltó el respeto.
Patricio: Antes de rebajarse por veinte pesos es mejor defender la dignidad. Ante una contestación así no hay otra respuesta; o se bajaba o agachabas la cabeza dándole la razón.
Taxista: Cada pensamiento se sube a este auto. (Frase que generó sorpresa y atención en quién les escribe) Otra vez llevaba a un hombre por Gascón, viste que está Amerika por ahí. Al ver a las travestis, me hizo un escándalo. ¿Por qué tomó este camino? Encima yo le decía que cada uno es libre de ser como quiera. Ellas no joden a nadie, ¿cuál es el motivo por el que me tenga que desviar? ¡Ninguno!
Patricio: No cualquiera se planta así. Además que miedo que me da pensar que alguien se irrita por tomar un camino por el que se ven ciertas cosas, cómo si lo mejor fuera tapar todo y consentir.
Taxista: Se bajó a la cuadra del boliche ofendido con mi negativa por seguir por Gascón. Increíble.

La forma que se expresó en tres minutos lo dejó sin palabras. La conversación sigue sobre temas triviales. Amerika, las travestis, la noche, los giles que manejan como si la calle fuera el living de su casa, la ciudad, la gente. Por suerte no se tocó el clima, tema trillado y estéril. Llega a destino deteniéndose en la esquina de casa. Patricio abre la puerta, sin recordar pagar, reacciona rápido y evita una situación embarazosa aunque el taxista no se dio cuenta del detalle. Mientras, revuelve en la billetera trece pesos - marcaban doce con cuarenta - pero cuando el trato es bueno, vale la pena redondear para arriba.

Taxista: ¿Cómo terminás el año? (Gira su cabeza hacia el asiento trasero)
Patricio: Bien por suerte, no me puedo quejar la verdad. Igual no estaría mal que el dos mil diez sea mejor. (Se sonríe)
Taxista: ¡Dos mil diez! El nombre te lo dice todo. ¡De diez! Te va a ir fantástico. (Palabra que vuelve a llamar la atención y acto seguido da dos palmadas en la pierna de Patricio)
Patricio: ¿Vos lo decís? Mire en lo qué quedamos en el dos mil uno. (mira con cinismo)
Taxista: ¡Claro! Era el uno. Feo número. Me gustan los pares como el dos.
Patricio: Es un número muy particular. (Se sonríe) Ojalá el diez me traiga un uno así sumo dos, ¿no le parece?
Taxista: ¡Seguro! Vas a ver.
Patricio: Te tomo la palabra. (le da el dinero, los trece pesos mientras se ríe fuertemente)
Taxista: Acordate de mis palabras.

Patricio: Gracias. Fue un placer. Hasta la próxima. Suerte.
Taxista: Éxitos, campeón.


Por instinto, le da un beso en la mejilla como si lo conociera desde siempre y desciende del automóvil. Por un momento sintió estar hablando consigo mismo o con un hermano más grande. Para ese momento, el sol ya no pintaba con acuarelas sino al óleo. Curioso pero los taxistas a la madrugada no dejan de sorprenderme. Son un material tan rico en textos como pocos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Triste, solitario y final - Osvaldo Soriano

viernes, 18 de diciembre de 2009

Niño prodigio

—Diré una y mil veces, que la inocencia de mi defendido es irrefutable —sentenció Tulio Alberto Leguizamón en forma salomónica dando por concluido su alegato. Con rostro severo y postura de piedra, miró al estrado y prosiguió diciendo — nadie, he dicho nadie, en esta Sala puede dar cabal seguridad a los argumentos acusadores que pesan sobre mi cliente.
—Pareciera señoría, que estamos ante un niño. Un inimputable. El señor abogado defensor debe ser realista y además debe tener la entereza moral necesaria para ir más allá de los facilismos, no sirve pintarnos una idea garantista e inclusive idealista, que en los hechos se distorsiona abruptamente —refutó el Fiscal Vargas mientras se ponía de pie, en un intento por mostrar su fuerza y la convicción de sus palabras.
El juez Medina Aguirre miró de reojo a ambas partes para luego terminar observando al acusado, inmóvil, taciturno, detenido en el tiempo y en su pasado. Nunca antes, en sus diecisiete años al frente del Juzgado Número Ocho en lo Penal, estuvo ante un acontecimiento semejante. Cuando estudiaba la carrera de Derecho, se decidió por la rama penalista fantaseando con la absurda idea de ser magistrado impartiendo justas sentencias y solemnes resoluciones. Pero ni los manuales ni tampoco en los paradigmas doctrinarios, hallaba respuesta al modo de proceder ante este caso.
La sala de la audiencia estaba repleta: familiares de la víctima con los ojos mojados desgarrados de dolor junto a los abogados querellantes y sus colaboradores; asientos reservados para el cuerpo que asistía al Fiscal Vargas; miembros de la prensa seria y de la amarilla con libretas y bolígrafos en mano; los numerosos fotógrafos y camarógrafos al fondo de la gran habitación quedaban reducidos a un número minúsculo si se los comparase con la cantidad excesiva de policías y oficiales del propio Juzgado que estaban repartidos equitativamente por todos lados para preservar el orden. También estaban los habituales de siempre: las serviles taquígrafas en la esquina izquierda, su hábil secretario y los curiosos que no querían perder detalle alguno.
—Por favor, señores. Continúe si fuera tan amable —dijo Medina Aguirre secándose el sudor de la frente.
—Gracias Señoría, como estaba diciendo, acá la Defensa se cansó en exponer las cualidades bondadosas de lo que es un simple asesino. Estamos ante un crimen, hubo un muerto, hubo un robo y hay una ley. Las pericias solicitadas por la Fiscalía demostraron la alevosía del acto homicida. Se trataba de una persona en su sano juicio sin consumo de ningún estupefaciente que disminuya el discernimiento o la voluntad.
Vargas hizo una pausa, miró al acusado con cinismo, se mordió el labio superior y tomando un sorbo de agua continuó — estamos lidiando con un ser racional con pleno conocimiento de sus acciones, que mata y luego roba. Alguien que omite el valor de la vida humana y que no puede escudarse en su origen humilde puesto que hacerlo implica actuar con cobardía, adjetivo del cual careció al presionar el gatillo del revólver.
Medina Aguirre no podía evitar el proceso voraz en el que se había metido el acusado, ofreció una mediación e incluso sugirió retrasar el juicio a costa de su propia carrera. Estaba por aplicarle todo el peso del código penal, los medios de comunicación reclamaban un chivo expiatorio, los familiares de las víctimas que se dejaron usar y que usaron a esos medios como psicólogos para hacer catarsis de la ausencia necesitaban venganza. Los policías que estaban al lado suyo protegiendo su investidura, lavaban sus culpas y su complicidad con el delito y claro, el Fiscal se vestía con el traje de la víctima por su orgullo y por la satisfacción del triunfo. El abogado defensor, provisto por un Estado ajeno e indiferente en vez de proveerle una defensa al acusado, le montaba un show.
—Esta persona con sus actos demuestra su adultez y su brutalidad no mereciendo la vida en sociedad. Señor Juez, no podemos tolerar que se hable de un bebé cuando sabemos que no lo es. Un bebé no mata, este sujeto merece una sanción ejemplificadora. Si aquí se da lugar a la absolución, apelando a Tratados Humanitarios que si bien debemos respetar y creo que se respeta otorgándole este juicio, también debemos honrar la vida de la víctima y cumplir lo estipulado por la Reforma al Código Penal. Damas y caballeros presentes, a los cinco años ya una persona, en la generalidad de los casos, sabe andar asistido por las ruedas auxiliares de las biciletas, sabe el abecedario, es apto para hacer la plancha, se puede atar las zapatillas y está en condiciones para ingresar a la Primaria y cuenta hasta el mil. Por ello, exigimos la pena máxima contemplada para un homicidio simple con dolo agravado. Exigimos prisión perpetua, inhabilitación especial perpetua, con accesorias legales y costas a su vez solicitamos dé lugar a la inmediata detención. - y dando por concluido el alegato le dio paso a su Señoría.
El Juez Medina Aguirre cerró los ojos. Deseó que al abrirlos pudiese ver a un ser endemoniado, un asesino brutal y despiadado. Un hombre alto, grande y corpulento repleto de cicatrices cuyo pasado oscuro lo sentenciaba desde el primer momento, una persona de edad avanzada sin futuro ni sueños, alguien del que nadie se acordaría ni por el que nadie lloraría. Quería estar frente a ese que los medios se esmeraron por crear, a ese que la sociedad se empeñó por inventar justamente para no ser ella la culpable de todo.
Allí sobre un pequeño taburete, usando unos shorcitos y mordiendo un muñequito del Ratón Mickey estaba sentado Pedrito, de seis años de edad que contrastaba con el estoico Leguizamón. En sus balbuceos, Medina Aguirre creía escucharle decir que no era adulto, que no podía ser tratado como un mayor porque si bien reconocía que podía contar hasta mil, el abecedario lo complicaba mucho. El magistrado también sentía oír algún que otro insulto a los monstruos que habían bajado la imputabilidad, primero, a los catorce años, después a los nueve. Como el nueve no es un número redondo, se estipuló cinco años como la edad máxima entre un niño y un adulto. Pensó en hacerlo subir al estrado, sin embargo sería inútil, sólo él le prestaría atención. Todos querían una hoguera y el Juez Medina debía prender el fuego.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Baile en familia - David Leavitt

martes, 15 de diciembre de 2009

La Conjura de los Necios - John Kennedy Toole

jueves, 10 de diciembre de 2009

La cifra de la felicidad

U$S 250.000,00.-

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Foco - Arthur Miller

jueves, 26 de noviembre de 2009

El viejo y el mar - Ernest Hemingway

martes, 24 de noviembre de 2009

Martita y su abuela

La indiferencia, llamada Marta, jugaba con sus muñecas de trapo. Pasaba horas con ellas sin preguntarse jamás lo qué querían. Las moldeaba a su antojo. Les decía qué vestir, qué usar, qué decir y a cuál muñeco debían amar. La indiferencia entendió la causa de su problema. Allá lejos pero cerca convivía con su abuela, la homofobia. Marta no podría imaginar una vida sin ella. Aprecio le tenía por ser nieta, sin embargo Martita decidió hablar con su abuela. La encontró postrada en su sillón y le preguntó:


- Abuela, ¿es verdad lo que andan diciendo mis muñecas? - preguntó Martita con suma ingenuidad. Ojos saltones, grandes, de color café miraban fijos a la abuela.
- ¿Y qué es, acaso, lo que dicen de mi persona?
La abuela se erigió de repente. Movió la cabeza tratando de saber de dónde provenía la curiosa vocesita. Marta, escondida tras la cortina, con su vestido rosa y lunares blanco, evitó observarla. Respiró profundamente, cerró sus ojos café y comenzó a avanzar hacia la abuela. Miraba al piso con la cabeza agachada, sentía vergüenza y miedo pero a la vez no podía evitar caminar hacia ella que se encontraba en la punta opuesta de la habitación.
- Ven nena, acércate. - le dijo al sentir que se le aproximaba. Sujetó el bastón e intentó pararse pero no pudo. Ofuscada por su debilidad, se dejó caer por su peso muerto.
- Bueno bueno. Dime niña, ¿qué es lo que hablan de mí?
Martita se acercó a la desganada anciana, posó sus manos sobre el respaldo del sillón aunque prefirió no tener contacto con su abuela. Después de una larga pausa, le dijo:
- Se comenta por doquier que usted es una retrógrada.
Ante aquella escabrosa afirmación, la vieja se apagó. Sus canas grises, su mirada perdida y su rostro demacrado permanecieron inmutables, impasibles. A pesar de no considerarla como una digna rival, se alarmó por semejante cuestionamiento. Se tomó su tiempo para responder. En realidad no había nada para decir. No fue una pregunta lo que se le había formulado. Martita nunca le preguntó nada porque no le importaba saber la respuesta de la parca estatua. Simplemente creía en la necesidad de qué llegase a sus oídos.
- ¿Por qué hay que cambiar lo que nunca se cambió? - No quiso decir aquellas palabras pero le salieron desde sus adentros. No obstante, decidió aclarar mejor sus ideas.
- Pareciera, Martita, que la gente quiere cambios por el sólo hecho de cambiar. Los cambios se venden como buenos pero lo duradero es lo único que garantiza estabilidad. Y la estabilidad es la base de todo.
- Comprendo tus palabras y tu firme convicción. Pero insisto, ¿por qué le tiene miedo al cambio, usted?
- Yo no le tengo miedo al cambio. Le tengo odio. El cambio del qué hablas está guiado por la irresponsabilidad, el hedonismo y el libertinaje. ¿Qué otra cosa puede producirme, que no sea odio, una degradación como ésta? - dijo la abuela mirándola con desprecio. Acto seguido se relajó contra el sillón y dijo:
- Además yo les he dado a ellas libertad a pesar de generarme repulsión. Siempre desean más, nunca van a parar. ¿Martita, conoces la causa de ello?
Martita movió la cabeza en forma negativa. La vieja la miró inquisidoramente tratando de analizar sus pensamientos y le contestó:
- Porque lo que quieren es cambiarlo todo. ¡Todo! Quieren que los que no sean como ellas, los que no tengan su condición se los considere como anormales. Ellas sólo anhelan venganza.
- No creo. Mis muñecas piden sus derechos. En realidad, los tienen. Tú se los has dado. Pero les niegas reconocérselos por tu amarga ceguera y tu postura fanatizada.
- Prefiero perder la vista antes de ver la degradación humana que me planteas.
- Mientras tanto, abuela, ellas están perdiendo la vida.
- ¡¿Qué vida?! Son personas de segunda y lo sabes muy bien.
- Qué hipocresía en su hablar y qué odio les guarda a la gente que desea vivir libre, sin conflictos, sin sentirse marginada, discriminada ni menospreciada. Ese odio suyo encierra miedo. ¿Sabe?
La vieja no permitió continuar. Con las manos hizo un gesto para hacerla callar pero ella tomó valor y siguió con su discurso.
- Usted no deja cambiar. No se da cuenta que el cambio vendrá porque nadie puede evitar que ocurra. No es dueño de la realidad, ésta nos pertenece a todos. - hizo una pausa, se mojó los labios y continuó diciendo, - pero a pesar de ello, yo le soy funcional a usted.
- Tan funcional has sido, pero nefastas ideas traes contigo.
- Señora mía, he sido indiferente a los ataques y a su modo de actuar. No me importó cuántos la han pasado mal gracias a usted. No me importó a todos los que marginaste, ni todas las lágrimas amargas que por tus gritos y rechazos se han derramado. No le di importancia a los chistes descalificantes ni a los estereotipos banales que encasillaron a tantos. Pero ahora, al verla a usted me siento reflejada. Por mi indiferencia, me he convertido en usted. En alguien que habla sin saber, que cree saber lo que desconoce, que evoca a Dios o a otro ente abstracto para justificarse. Francamente, no tengo forma de perdonarme mi falta. Usted no es más que la construcción colectiva de la indiferencia y la pasividad.
- Si tú me has construido, ¿por qué ahora me cuestionas?
- Muchos como yo aún te siguen creyendo. Nosotros te dimos el poder y la llave de nuestra realidad. Nos reímos de los chistes ofensivos prejuzgando al indefenso.
- Lo hecho, hecho está Martita. No importa cuántas marchas hagan. Nunca vencerán en una sociedad como la tuya.
- Déjese de patrañas, vieja. En cuarenta años se ha conseguido lo que necesitó de mil años para concebirse. Se va a morir de miedo cuando le cuente lo que sucederá en los tiempos venideros. No habrá más fríos que le den a usted, el poder de hacer nevar.
- ¡Calla niña tonta! Te compadezco por idiota.
- No señora mía, yo me compadezco por cobarde aunque a usted, yo, le tengo lástima.


La nena cerró los ojos y dio media vuelta. Tomó sus muñecas vestidas de varones para darles un beso a cada una en la mejilla.
- Perdonen lo que he sido. Porque soy tan culpable como el monstruo que hasta hoy he amparado bajo mi total indiferencia. Nunca pierdan su orgullo.


Diálogo entre la homofobia y la indiferencia
Patricio Subirol
Noviembre 2009, Buenos Aires

lunes, 23 de noviembre de 2009

Los Funerales de Mamá Grande - Gabriel García Márquez

sábado, 21 de noviembre de 2009

El show del Perro Salchicha - María Elena Walsh




Perro Salchicha, gordo bachicha,
toma solcito a la orilla del mar.
Tiene sombrero de marinero
y en vez de traje se puso collar.

Una gaviota medio marmota,
bizca y con cara de preocupación
viene planeando, mira buscando
el desayuno para su pichón.

Pronto aterriza porque divisa
un bicho gordo como un salchichón.
Dice “qué rico” y abriendo el pico
pesca al perrito como un camarón.

Perro salchicha con calma chicha
en helicóptero cree volar.
La pajarraca, cómo lo hamaca
entre las nubes y arriba del mar.

Así lo lleva hasta la cueva
donde el pichón se cansó de esperar.
Pone en el plato liebre por gato,
cosa que a todos nos puede pasar.

El pichón pía con energía,
dice: –Mamá, te ha fallado el radar;
el desayuno es muy perruno,
cuando lo pico se pone a ladrar.

Doña Gaviota va y se alborota,
Perro Salchicha un mordisco le da.
En la pelea, qué cosa fea,
vuelan las plumas de aquí para allá.

Doña Gaviota: ojo en compota.
Perro Salchicha con más de un chichón.
Así termina la tremolina,
espero que servirá de lección:

El que se vaya para la playa
que desconfíe de un viaje en avión,
y sobre todo haga de modo
que no lo tomen por un camarón.
El Diario de Ana Frank - Annelies Marie Frank

El fin del principio

Patricio sonríe satisfecho. Las 163 hojas que componen la primera mitad de la historia están escritas en un modesto borrador que espera paciente su turno para ser conocido como el definitivo.










Ha por la otra mitad. Suerte ducky (?)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El juez y su verdugo - Friedrich Dürrenmatt

sábado, 17 de octubre de 2009

Al paso

Con sus anteojos negros, cintita amarilla, remera colorada, jean azul, zapatillas celestes y bolso verde, el niño de ciudad caminaba bajo el sol por Plaza Francia.

Mariano: Discupame te molesto unos minutos para comentarte...
Patricio: Sí sí todo bien. Contame. (Sancando los anteojos)
Mariano: ¿De qué país sos?
Patricio: De acá, de acá. (Sonríe) ¿Tengo cara de extranjero?
Mariano: Y mirá, la verdad que te hacía brasilero.
Patricio: ¿Jodeme? ¡Qué flash! ¡Ojalá!
Mariano: Viste, por acá son todos turistas entonces te hacía como ellos.

Risas varias, minutos de pausa

Mariano: Bueno, nada te molesto para informarte de que formo parte de una ONG que se encarga de difundir el cuidado de las relaciones sexuales y la asistencia ante el Hiv/Sida.
Patricio: Wow, ¡qué interesante!
Mariano: La verdad que sí, y bueno estamos pidiendo colaboraciones. (Extiende una tarjeta)

Patricio: ¿A voluntad?
Mariano: Sí obvio. Ves este soy yo. Esta es mi foto. Acá dice lo que hago. No tendré tus ojos pero bueno es lo que hay.
Patricio: (Risas) Na, no todo en la vida son ojos.
Mariano: Claro pero al sacarte los anteojos, no pude evitar colgarme con ellos. Venías en tu mundo pero no pude resistarme a detenerte.
Patricio: Me hubiera detenido de todas formas. (Se ríe)
Mariano: Nooo. ¡Para nada! Mirá si te interesa el tema te dejo un folleto.
Patricio: Sí por favor. Tomá y me pone muy contento lo que hacés. (Le da su contribución)
Mariano: Gracias. ¿Sabés qué? Te dejo otro folleto.
Patricio: Te agradezco. Bárbaro

Mariano extiende su mano. Patricio lo sigue.

Mariano: Un gusto, Mariano es mi nombre.
Patricio: El gusto es mío. Patricio me llamo. Deberé prestar más atención la próxima, ¿no?
Mariano: No te perdés de nada.
Patricio: No importa.
Mariano: Volvé cuando quieras estoy todos los findes.
Patricio: Lo haré. Lo haré.

Se despiden con un beso. Una sonrisa y un deber de volver a verse. Quien dice mañana.

La Sara

Sarita, costurera
Mujer del dedal
Tallercito de miserias, ella siempre en negro está
No trabaja a destajo ni con un digno jornal
Poco obtiene con su corte, nuestra reina sin mensual
Metro en mano como obrera, arreglando sin pausar
Camisas, pantalones y también un gamulán
Sara, cose, cose y cose, costurera popular
Sus clientas la respetan, la saludan al pasar
Con sonrisa y callos duros, Sara está en otro ramal
Nunca a los elogios, les ha dado lugar
porque sabe sus dolores y su dura realidad
Borda todo, nuestra obrera, temeraria si las hay
Calla y sigue sentadita porque siempre ha de encontrar
una pila de ropa que la mira y se burla sin parar
Esclava de la aguja y sirvienta del dedal
No queda otra, pobre Sara, ella debe laburar,
porque en casa la esperan tres chiquitos y un Donjuan.




Sarita, cartonera
Mujerzuela sin dedal
Pobrecita, mi chiquita ya no pudo más bordar
Una aguja, no inyección una arteria ha de cortar
Llora, llora nuestra Sara que sin dedo ha de andar
Pronto sus clientas ya a la tienda no van más
Poco importa esta Sara a nuestra impía sociedad
Una inútil consideran a la mujer del dedal
Para el patrón, era un gasto que no quiso conciliar
A los días posteriores, no la dejaron ni entrar,
ahora en su casa se la deben arreglar
Sin plata, sin salida y ni comida,
un vago es ahora quien ha sido el Donjuan
Los chiquitos drogadictos, mendigan por la ciudad
Pobre Sara, pobrecita, ya no puede más luchar,
enmendaba sueños suyos y los tuvo que tirar.




Sara, luchadora
Ciudadana de verdad
Gran muchacha es esta Sara,
que mira las torres de mil pisos con piedad
Cuando estaba en negro les era funcional
Ahora por el contrario, sólo quiere un cambio lograr,
que no quede en palabras y que se haga nacional
Ya no quiere ser esclava ni pide por su deuda laboral
No entiende de partidos ni de ideología liberal
Como otros sigue sola buscando a esa persona peculiar
que la incluya en el sistema y le dé libertad
Exige ahora un trabajo en blanco, que sea todo legal,
horarios, aguinaldo, vacaciones, buen ambiente al trabajar
y por supuesto, estar inscripta en el sistema previsional
Festejará entonces el día en que le dejen, de nuevo soñar.




Patricio Subirol
Octubre 2009, Buenos Aires

domingo, 27 de septiembre de 2009

El sillón Amarillo


sábado, 19 de septiembre de 2009

Me salva tu amor - Ignacio Copani

En este tiempo descartable y sórdido
donde nos toman siempre por estúpidos
Sólo me salva tu amor
Envenenarnos con comida rápida
y definir el juego a muerte súbita
Sólo me salva tu amor
Somos los indios en una película
donde triunfa siempre el carapálida
igual que en la anterior y que en la próxima
Sólo me salva tu amor
Sólo me salva de este mundo hipócrita
ir al refugio eterno de tu música
Sólo me salva tu amor
En este tiempo bruto y maquiavélico
donde un billete es el remedio mágico
Sólo me salva tu amor
Perder el tiempo hablando de política
mientras de arriba cierran otra fábrica
Sólo me salva tu amor
Somos para el gobierno un simple número
que a lo mejor figura en la estadística
siempre anotados en la fila última
Sólo me salva tu amor
Sólo me salva de este tiempo plástico
sembrar mi piel de tu caricia única
Sólo me salva tu amor



domingo, 13 de septiembre de 2009

Nota Mental Irrelevante

Nacha se va de Retiro conmigo el 11 de Octubre. Yeah.

domingo, 6 de septiembre de 2009

El día del "No sé"

Hoy es el día del "No sé". No puedo estar seguro si será un día de asueto o habrá que trabajar. Quizás si fuera feriado, hubiera organizado una fiesta. Mejor que no lo sepa porque tampoco podría asegurar a quién invitaría a ella.
Lo peor de todo, es que del trabajo, no me han llamado. Tal vez ninguno quiere trabajar y ante la duda optaron por quedarse en casa. Aunque no lo creo, porque de no haber ido al trabajo, me hubieran llamado para salir a pasear. No sabría tampoco decir a dónde podríamos ir si saliera, ¿habrá algo abierto en el día del "No sé"?
Mucha gente se debe preguntar lo mismo, filas y filas deben ya estar preparándose en cualquier lugar de la ciudad con la expectativa de que nada esté cerrado en un día así.
De todas formas, si supondría que todo estará abierto, no podría decidirme por cuál prenda elegir para vestirme. No dice nada la televisión sobre el clima. Hay una nubes de tormenta pero no sé si lloverá.
Igual todos sabemos como son las nubes de tormenta, primero dicen una cosa y después desaparecen y sale un sol radiante. De tener calor por un sol así, prefiero quedarme en casa, aunque tampoco sé qué excusa darles a mis íntimos si me invitan finalmente a salir en el día del "No sé".
Estar enfermo es una. Prefiero de todos modos evitar usar esa excusa porque no sé si después se cumple de verdad y termino en cama con fiebre en un feriado. Aunque de terminar en cama con fiebre y no ser feriado, lograría no ir a trabajar. Pensemos bien, que si falto por enfermedad después voy a tener que buscar un médico que me justifique mi ausencia y no sabría a cuál recurrir.
Mejor sigo durmiendo, mañana sé que es Martes.

martes, 18 de agosto de 2009

Tranquilidad refrendada

Comunicado nº 5400/09
Se comunica a la población la aprobación por unanimidad al referendo en rechazo al monopolio sobre la mente y los medios de presión mental. La Asamblea Nacional ratificará en días la decisión expresada en comisión y acatada por todas las delegaciones. Esta medida termina con años de un estilo profundizando la línea renovadora del actual gobierno.-
Las autoridades interventoras del organismo de los medios de presión mental expresaron su inconformidad con la medida tildándola de progresista y antipatriótica. Consideraron que esta tranquilidad que Patricio vive es producto de una falacia que pronto será desenmascarada. Sin embargo, auspiciaron que las nuevas autoridades que la Asamblea designe en tal efecto recojan el legado de años que emana de la gigante estructura burocrática.-
Se preve que la democratización de la mente dará más estabilidad y reforzará la tranquilidad imperante desde la última crisis institucional surgida por el infortunado parcial de Costos. Grupos separatistas al monopolio ejercieron, por medio de la fuerza, los mecanismos para posibilitar la revocación de la actual situación expresando que esta tranquilidad se reflejará en todos los órdenes de la vida desde la facultad a las relaciones afectivas y brindará un importante saldo positivo.-

sábado, 8 de agosto de 2009

90 contra 10

Las voces se ven intensamente. Adelante el lago, los patos, la ciudad. Atrás la campera y la bufanda, testigos mudos de aquella singular y romántica escena.

Una voz: Hay una Ley, entre las de Murphy, que dice que en una situación así, el Hombre avanza 90% de la distancia y la Mujer sólo 10%. De no gustarle la persona en cuestión, la chica esquiva el beso frontal para darle un beso en la mejilla por cortesía.
Otra voz: Mirá vos. Pero tengo un problema. Cuando son hombres, ¿cómo haríamos?
Una voz: Vos movete 90 y yo 10.
Otra voz: ¿Y porqué yo? Podrías vos moverte el 90.
Una voz: No, yo no. Vos hacelo.
Otra voz: Está, yo el 90 entonces. Ves como hablás mucho pero yo llevo los pantalones acá. (Risas)
Otra voz: Un 90 sería algo así. (Indica con la mano la distancia hipotética)
Una voz: Sí, más o menos ahí estaría.

Otra voz se aproxima hasta la distancia marcada. La cubre su propia mano.

Otra voz: Bueno, te toca tu parte. (Más risas)

Una voz se acerca su 10%

Una voz: Y ahora sacá la mano, ¿no?
Otra voz: A ver, veamos.

Las voces ya se extinguen mientras surge un beso apasionado. Gracias Murphy.

domingo, 2 de agosto de 2009

Dos amigos

Un reflejo típico de solterona frígida es alegrarse cuando dos amigos en común terminan saliendo juntos. En ese instante en que sabés que algo entre ellos está sucediendo, ya te convertiste en aquel triste papel. No entendés muy bien qué es, pero las miradas y los gestos te introducen al nudo de la cuestión. Basta con dejarlos ser y dejarlos estar para que entre ambos funcione una fuerza, la cual una vez puesta en marcha, no se detiene. La tensión aumenta mientras se pierden de vista por la multitud, llegando al máximo cuando reaparecen con risitas cómplices y coartadas vacías de realidad. El papel se perfecciona al final de la obra, uno no tiene otro remedio que preguntar qué pasó aunque sólo para alimentar la curiosidad infinita de la solterona empedernida que además de solterona es chismosa.

miércoles, 15 de julio de 2009

El Alcalde de la calle Castro



Harvey Bernard Milk (22 de mayo de 1930 - 27 de noviembre de 1978)



"No puedo evitar que nadie se enfade, o se enfurezca, o se frustre. Sólo puedo esperar que convertirán esa ira, frustración y furia en algo positivo, de forma que dos, tres, cuatrocientos, quinientos den un paso adelante, de forma que los médicos gays salgan del armario, los abogados gays, los jueces gays, los arquitectos gays [...] Espero que todo profesional gay diga «basta», dé un paso adelante y se lo diga a todo el mundo, lleve un cartel, deje que el mundo lo sepa. Quizás eso ayude."



"En este aniversario de Stonewall, pido a mis hermanos y hermanas gays un compromiso para luchar. Por ellos mismos, por su libertad, por su país [...] No conseguiremos nuestros derechos quedándonos callados en nuestros armarios [...] Saldremos del armario para luchar contra las mentiras, los mitos, las distorsiones. Salimos para decir la verdad sobre los gays, porque estoy cansado de la conspiración del silencio, así que voy a hablar sobre ello. Y quiero que tú hables sobre ello. Tienes que salir del armario. Díselo a tus padres, a tu familia.




"Y los jóvenes gays de las Altoonas (Pennsylvania) y Richmond (Minnesota), que están saliendo del armario y oyen a Anita Bryant en la televisión y su historia, lo único que tienen es esperanza. Y tienes que darles esperanza. Esperanza por un mundo mejor, esperanza por un mañana mejor, esperanza por un lugar mejor al que ir si la presión en casa es demasiado grande. Esperanza de que todo irá bien. Sin esperanza, no sólo los gays, sino los negros, los ancianos, los disminuidos, los nosotros, todos los nuestros abandonarán. Y si ayudas elegir para el comité central y otros puestos más personas gays, eso da luz verde a todos aquellos que se sienten privados de derechos, una luz verde para seguir adelante. Significa esperanza para una nación que ha abandonado, porque si una persona gay lo hace, las puertas están abiertas para todos."








Si una bala atraviesa mi cerebro, dejen que esa bala destruya las puertas de todos los armarios.

sábado, 11 de julio de 2009

Cazador, cazado

Y Patricio no pudo resistirlo. El largo era intolerable. Debió meter mano, mas no lo hizo: esperó, esperó y esperó hasta que descubrió que sus novatas habilidades no estaban a la altura de los acontecimientos.
El "Peluquero" se convirtió en "cazado". Dejó la escopeta antes de entrar, y sutilmente se dirigió al mostrador. Patricio, ahora, tiene corte nuevo.

lunes, 29 de junio de 2009

Fragmentos II

"Esta mano, sin medir oposición en contrario, fue directa a la muñeca para sujetar al cuerpo de Lucas e inmovilizarlo.
- ¡Hey! ¿Qué hacés flaco? ¿Qué carajo te pasa? - atinó a gritar Lucas mirando a su adversario
- Tranquilo. Tranquilo. Estuve viéndote qué vas de acá para allá. No se me ocurrió mejor forma de llamarte la atención. - se justificó Jonathan
- Podrías haberme dicho ‘hola’ o mirado fijamente con una sonrisa. No tenías que ser tan brusco. - mintió Lucas, porque lo que menos le llamaría la atención sería un chico con mirada hacia él sonriéndole.
Esas cosas románticas las hacía él y justamente esa era la razón por lo que no le interesaba recibirlas de otro. Tal vez Mateo, por ser puto romanticón, tomaría esas actitudes como flechazos de amor. Lucas las consideraba huevadas. Le gustaba la prepotencia, la fuerza y la seguridad en la mirada, no unas sonrisas de caperusita roja.
- Si te hubiera dicho ‘hola’ no habría podido tocarte la muñeca. Por cierto, ¿querés tomar?
- ¿Tomar?, pero si no me soltás la mano, no podré tomar nada. - contestó Lucas soberbiamente.
Cuanto más chocante Jonathan resultaba, más le excitaba a Lucas seguir la conversación. Por lo que accedió sin problema a beber del vaso ofrecido. Teniendo el vaso en las manos, supo perfectamente qué debía poner toda su seducción y su ego al servicio de no quedar mal. No se perdonaría jamás si Jonathan, hasta ese momento un desconocido, se iría de allí con la última palabra.
- Podés tomar perfectamente con la otra mano, ¿o no? -dijo Jonathan sin intenciones de soltarlo
Lucas soltó una risa armada para demostrarle su superioridad. Que por más trago que le ofrecieran, él tenía el control de la situación. Decidió entonces, saborear ese trago de la forma más sensual posible. Con la mirada en ningún sitio y la lengua dando vueltas en el sorbete, bastó unos segundos para qué Jonathan dejara de sujetarle la muñeca. Lo que Lucas no consideró era que mientras tenía la atención en el vaso, no se dio cuenta que quedó prácticamente a la voluntad de Jonathan. Éste sin perder un instante, lo tomó por la cintura.
- Veo que te gustan los tragos. - susurró Jonathan al oído de Lucas
- Sí, son muy…. - Lucas no logró terminar la frase, ese comentario fue el necesario para que pudiese apartar el vaso de la boca.
Jonathan le dio un beso fuerte e impulsivo, exactamente con él era. No le interesaba el nombre ni tampoco le interesaba saber mucho de Lucas. Sólo sabía una cosa, lo calentaba demasiado. Por su parte, Lucas disfrutó el beso en una forma peculiar. No se sentía cómodo, por no haber sido él quien tuviera la delantera. El ritmo no lo ponía él, inclusive Lucas fue quien terminó contra la pared dejando a Jonathan con las manos libres. Era la primera vez que Lucas inconcientemente cedía la dirección de la marcha a otra persona. No se lo cedió a alguien tímido, lento y dubitativo sino a todo lo contrario. La mano en las caderas y el susurro al oído fueron la jota que necesitaba su termómetro para marcar la ebullición. Esos contactos tan cercanos hacían que Lucas se trasporte al paraíso. Desde la broma en el baño del Saint John, que no había vuelto a experimentar la excitante sensación de perder el control de la situación. De ver que las cosas no salieron cómo él esperaba. Por un lado hería su hombría, pero por el otro, su femineidad lo celebraba."


Fragmento de Las Protagonistas, capítulo 11

Fragmento I

"Todas eran la luz de sus ojos mientras que la oveja descarriada, el vago, el torpe, el lento… ese, ese era Marquitos, como le gustaba al tío llamar a su sobrino. Esa mañana, el tío descargó toda su bronca contra él. No importa ya la justificación que usó, todo quedaba pequeño ante tal paliza diferente a las demás. Por miedo escondía sus cicatrices. Marcos no podía, no quería o no debía, dependiendo del día, revelar tal vejación. Pero aquel día, la raya se cruzó. Luego de la paliza y tirado en el suelo del galpón estratégicamente ubicado cerca de la zona de siembra y lejos de la casa, como un animalito indefenso, Marcos dejó de creer en Dios.
Dejó de creer en Dios, en el amor, en lo bueno de la vida, en sus mayores, en casi todo. Las lágrimas lo invadieron todo. Los gritos caían en el más profundo de los vacíos. Nada ni nadie interrumpiría lo que allí pasaría. Con el tiempo, Marcos iría olvidando detalles en un intento de no recordar la historia misma como tratando de creer que si uno tapa el sol con las manos está haciéndolo desaparecer, cuando sólo consigue cansar sus brazos."
Extracto de Las Protagonistas, capítulo 2

domingo, 7 de junio de 2009

La Reina de la Bailanta - Cacho Castaña

La bailanta esta de fiesta
contrataron siete orquestas
se agregaron veinte luces al salón
ya pegaron los afiches
y por radio tambien dicen
que esta noche tambien canta juan ramón
Los muchachos ya se peinan
los que eligen a la reina
todos quieren alcanzar su corazon
poco a poco van llegando
los primeros van bailando
hoy se rifa nuevamente una ilucion
Quiere bailar y bailar y bailar
la reina de la bailanta
quiere bailar y bailar y bailar
y nadie se la levanta
quiere bailar y bailar y bailar
y baila la noche entera
quiere bailar y bailar y bailar
pero nadie se la lleva.
La cerveza está caliente
no esperaban tanta gente
que una gorda se desmaya del calor,
el jurado está mamado
nadie sabe que ha pasado
que entre todas eligieron la peor
hay tumulto entre la gente
se ha cortado la corriente
los traviesos aprovechan la ocación
pero todo se ilumina
y empezó la silbatina
al jurado que a un travesti coronó
quiere bailar y bailar y bailar
la reina de la bailanta
quiere bailar y bailar y bailar
y nadie se lo levanta
quiere bailar y bailar y bailar
y baila la noche entera
quiere bailar y bailar y bailar
pero nadie se lo lleva.(BIS)

Alvarez lo noto un tanto resfriado Alvarez
vio qué linda que está la reina de la bailanta?
ajaja

sábado, 6 de junio de 2009

Tres al hilo

¿Por dónde empezarás a contar Patri? Te aconsejo por el principio; por ese diálogo sencillo entre tu amiga y el tórtolo juvenil. Pocas palabras, pocos gestos. Miradas y un susurro: "Pat, ellos son novios y tienen una propuesta para hacerte."
¿Qué propuesta!, como si fueras un improvisado preguntaste a continuación.
Acto reflejo por la mera curiosidad a sabiendas de la respuesta. ¿Para qué alguien miraría tanto a un extraño con su pareja ahí presente? Pues claro Patri, un trío.
Lo más capcioso de todo, es que tu conservadurismo se estrelló contra el conocimiento. Es raro que lo primero que te pasara por la mente fuese que en ningún momento de la novela hayas previsto un trío. Previsto una relación enfermiza donde una pareja le excita incorporar a un tercero. No hablamos de besos, hablamos de sexo. Las sensaciones por parte de alguno de los tórtolos de ver a su media naranja en los brazos de otro. Los pensamientos que se le pueden cruzar al tercero en cuestión de actuar como un objeto de deseo para otros, ser usado y dejarse usar. La intriga de ver en el tercero lo que mi pareja no tiene. El hábito, que a ojos de otro podría resultar enfermizo, de recurrir a los terceros continuamente en la medida en que a ambos nos ratonee la idea.
Estas y otras ideas se pasaron por su cabeza, la improvisación del impulso le siguió un sin fin de gamas y facetas interesantísimas. Con todas ellas y por ellas fue que Patricio decidió conocer a quienes gentil e inconcientemente le habían generado una gigante vuelta de tuerca a su proyecto literario.
Sólo hablando se entiende la gente, sólo hablando se puede entender (no en un 100%), sólo hablando uno puede llegar a acercarse a metros de la cama, no tener sexo pero llevarse mucha información más que sugestiva.
Los dueños de la propuesta llevan 5 años de relación, se llevan 2 de diferencia mientras que a Patricio le llevan 10 años adelantados. Tienen un mail especial para este "hábito". No les interesa el mail, porque preguntan primero por el teléfono: directo y claro, vení o dejame. Se muestran firmes y decididos pero no se intercambian roles; cuando uno habla, el otro se va y viceversa. Hace 3 años que practican esta actividad. Cuando ven a alguien que les "cabe" a ambos, buscan entablar una relación. No ofrecen lo que no dan, exigen lo acordado llegado el caso.


No pasó nada, aceptar la propuesta significaba que una hora estaría encamado con dos chicos por lo que histeriqué hasta donde pude para conocerlos, para entenderlos, para sentirlos, para describirlos, para ser ellos, para escribir llegado el caso tomando aspectos que hasta ahora se me hicieron desconocidos.
Lo sé moriré frígido (?) JAJAJAJ

sábado, 23 de mayo de 2009

Eleven

- Cuídese Marta, rezaré por usted.
Da vueltas la nena sobre la señal de tránsito mientras el pequeño subido a su triciclo azul compite con los autos que avanzan a metros nada más. Los dos sonríen a pesar de las pilas de peluches y juguetes apilados en "La Juguetería del Once" que los miran pasar. Sus sonrisas se mezclan con el ruido del camión recolector, con las oraciones de los fieles ante San Expedito, con las frenadas de los colectivos de la línea 132, con la charla de la pareja tomada de la mano y con las voces de aquellos que hablan por celular.
Seguía con los giros la nena de Marta y seguía sobre el triciclo el chico de Rubén separados por los linyeras tendidos en la vereda, por el caballo del cartonero y por los puesteros de baratijas religiosas a la sombra de los muros del Colegio y de los pequeños balconcitos.
- Y cuide a su nena también.
- Lo haré, lo haré - concluye Marta



Patricio Subirol
Mayo 2009

domingo, 17 de mayo de 2009

Buenudez a otra parte

Uno no es ni debe ser jamás una Agencia de Beneficencia.

sábado, 16 de mayo de 2009

Otra Batalla

Es cierto lo que dicen, frente al pelotón de fusilamiento, sólo queda rezar. Jamás me imaginé estar parado ante este soldaducho de turno traído de Connecticutt o de Manhattan. Allá atrás dejo mi sobrina, mis conciertos de piano y el hotel donde hasta hace horas llamé mi hogar.
Le pido perdón a los suburbios, a las calles sin importar de qué ciudad se trate y a los hombres que convertí en cuerpos muertos. En segundos, traspasaré el infinito para reencontrarme con los álamos del cementerio que desde nuestro primer levantamiento me han esperado.
Disparo. Ruido, una puerta, blanco sol. ¡Viva la Libertad!


Patricio Subirol
Mayo 2009

Raviol, Raviol, Raviol

Tormentosas relaciones. Las hay entre personas, animales y entre ravioles también.
Ravioles de ricota qué marmotas,
Ravioles de pollo qué embrollo,
ravioles de espinaca qué fiaca
y los de verdura mejor ni te cuento.
Yo te hablo desde la experiencia. Parecen agradables a simple vista cubiertos de harina. Sin embargo, una vez que se los trata de separar comienzan las peleas. Resulta obvio entender porque se pelean, ninguno quiere terminar sus días dentro de una olla.
Por eso, hijo, un consejo nomás. Buscá un tallarín como hizo tu primo.



Patricio Subirol
Mayo 2009

¿Y si el marinero de Melville hablara?

"Soy paciente y hoy no será la excepción. No puedo creer cuánto he navegado, cuánto he trabajado... trabajado con bravura por ellos. Dejar la copa seductora ahora mismo, irme de este bar oscuro y no volver jamás. Quiero verlos, necesito estar en casa.
Sin embargo, mañana no estaré en casa. Tampoco pasado, incluso ni siquiera el próximo mes. Soy demasiado listo como para ser un marinero, pero mi paciencia es aún mayor al resto de mis cualidades, por ello hoy mi familia será mi copa."



Patricio Subirol
Abril 2009

Corta Locura, Alargada paranoia

Alargada paranoia

A Guillermo Augusto, las penetrantes lucecitas del automóvil no le permitían observar la carretera, la oscuridad lo desesperaba necesitado de arribar rápidamente a destino, a su morada.
Las obligaciones, los noticieros, todo el mundo empecinado en enloquecerlo. Tal vez aquel sujeto con facciones de forajido pensando robarle el automóvil o quizás esa mujerzuela detenida en la esquina quien deseando acercarse para pedirle monedas, no se podía confiar absolutamente en nadie ni en él mismo.
Paradójicamente, la paranoia no le atemorizaba porque preferir perder la cordura a ser robado nuevamente es asunto de locos, lo contrario es cosa de débiles.
Corta Locura
Ay Coco, Coco.
Noche, gente, ruido, robos.
Nada bien, todo mal.
Ni un arma podía cubrirlo ya.
Los autos de al lado estaban en su contra.
Más gente, ruidos , robos.
Un chico o una mujer en la esquina.
Cualquiera en la calle era capaz de todo.
Dispuesto a perder la cabeza pero su auto jamás, sólo deseaba llegar a casa y nada más. Nada más.

Patricio Subirol
Abril 2009

miércoles, 13 de mayo de 2009

En horas


Un día conocí a una chica sensacional. En otro, a su hermana. Las dos son personas increíbles. Cada una tan distinta y tan perfecta. No me imaginaría a una sin la otra. No obstante, me cuesta mucho ponerme en sus zapatos mañana. Una operación así y de un ser tan cercano como su propia mamá es demasiado fuerte. Para el que lo ve de afuera parece el fin del mundo, para ellas tal vez no hayan caído o no quieran caer. Tampoco me interesa realmente eso. Sólo me interesa saber que diré presente en lo que necesiten. A veces, uno logra acomodar todos los libros en la biblioteca para darse cuenta sorprendido que un libro nuevo tratando de entrar, desploma por tierra todo lo demás.
Amigas, las amo. Mañana será un día durísimo, ustedes lo saben mejor que yo. Pero por suerte, sea como sea habrá un día siguiente a ese; en donde uno estará para lo que sea. Lo que sea.

Como arma no como escudo

¡Admita Patricio! ¡Admítalo! Esa metáfora lo compró -usad la belleza como arma no como escudo- la clave estará en que no le salga el tiro por la culata desde luego.

martes, 5 de mayo de 2009

Borracho con su consejo

6:30 de la mañana; en el boliche aún queda bastante gente como para no querer irse. Patricio baila como siempre en uno de sus lugares preferidos (a la izquierda en el fondo). Aclaración: Las palabras del borracho fueron retocadas para que tenga sentido, sepa adaptarlo.

Borracho X: Vos! Vos! Vos tenés que dejar de bailar! (susurrando al oído)
Patricio: ¿Cómo? ¿A qué te referís?
Borracho X: Claaaa. Vos tenés que dejar de pasártela bailando con esa amiga tuya. Estando con ella, nadie puede encararte. Siempre te veo y estás en otra. Tenés que estar más atento.
Patricio: ...
Borracho X: ¡Vés! Fijate; hoy no vi que vinieras con tu amiga. Bien, mejor así. Basta de bailar con tu amiga.
Patricio: Saaa, bueno voy a tener que poner en práctica lo que decís. (tratando de verle el lado cómico a lo patético de la situación)
Borracho X: Sí pero ya ponelo en práctica.
Patricio: Bue bue; hagamos una cosa la semana que viene me pongo las pilas con ese tema. Basta de pasármela bailando así me encaran más (????)
Borracho X: ¡No! Ahora mismo ponelo en práctica. ¿Conmigo por ejemplo?
Patricio: ...
Borracho X: (Sonido raro)
Patricio: No, la semana que viene. Hoy no me animo (????)
Borracho X: Te tomo la palabra.

El X sigue su camino

Patricio: ¡Dios, cuan losser es la gente! Me supera pensar que hay gente tan al pedo que esté pendiente de lo que hacen los otros. (Risas)


Lo capcioso de todo el asunto es que después de decir esa última frase y reír por haberle seguido el juego y que él me creyera al pie de la letra lo que decía; pensé en esa idea de que sólo los borrachos, los niños y los locos dicen la verdad. ¿Habré de tener en cuenta su consejo?

domingo, 3 de mayo de 2009

Cambio de Políticas a plazo

Comunicado Nº 345/52009

La Oficina de Prensa de la Cabeza de Patricio informa la aprobación del Decreto Reglamentario sobre formas y conductas en el hogar. Con dicha medida, se da visto bueno a la inflexibilidad, frialdad y extinción del diálogo votada por el Congreso la semana pasada. El vocero de dicha Oficina remarcó la fiel creencia de la nueva realidad imperante en el hogar descartando de plano las antiguas previsiones e inclusive ilusiones sobre un futuro negociado. Expresó posteriormente que las pruebas eran tan contundentes que demuestra el frasaco total a la política dialogista. La Oficina no está para investigar los errores de esta política sino para buscar otras que sean eficientes, sentenció el funcionario.-
Se revocan inmediatamente todas las acciones que en el pasado fueron catalogadas como conflictivas y promotoras de problemas, dejando plena libertad y carta blanca a realizarlas según dicernimiento de la Administración Central.-
Por último, cualquier accionar pacifista y conciliador será puesto en consideración en los plazos que esta Administración determine como válidos; no obstante se pone en claro la idea de mantener los niveles mínimos de tolerancia y respeto para no poner en riesgo la convivencia, sin que ello signifique flexibilización y calidez falaces.-

S.O.S. ¡Básicos atacan!

Este fin de semana largo suponía no traer más noticias ni trabajo. Patricio había cerrado sus ideas hasta la semana siguiente y a pesar de ello, el domingo a la madrugada fue particular. Contrastes pero no teóricos o personales sino presenciales y evidenciales.
Gente básica es un concepto muy abarcativo, usado posiblemente y mucho más que posible prácticamente para hacer referencia a gente sin perspectivas. A pesar de creer ser sinónimo de gente "sencilla" son dos términos distintos. Porque "básica" hace mención al aspecto más negativo de alguna persona. No es una característica; es el cúmulo de todas ellas y por lo general, nunca es algo positivo.
Tuvo Patricio contacto con una persona de aquellas, en esas salidas nocturas que a Patricio tanto le gustan. Pero fue algo particular, no sabe porque le llamó tanto la atención la charla pero en cuatro frases la persona en cuestión resumió aspectos como soberbia, egoísmo, falsedad, libertinaje, inseguridad e ignorancia. Material interesante, demasiado interesante a tal punto que Patricio para trabajar sobre eso no lo toma con dos manos por miedo a quemarse.

domingo, 19 de abril de 2009

¡Nombrame que me gusta!

Clase de Finanzas Públicas, mucha gente, poca paciencia. El profesor sujeta con las manos la lista de alumnos para pasar asistencia.

Profesor: "¿Reyes Rodrigo?"
Rodrigo: "Presente"
Profesor: "Bien, ¿Subirol Patrici... a?
Patricio: "Presente" (Risas varias)
Profesor: "¡UHH PERDONAME! Es que en tu nombre la lista está cortada en "Patrici" y me arriesgué por mujer."
Clase: JAJAJAJA
Patricio: "No se preocupe, ya me ha pasado." (con una sonrisa)
Rodrigo: "¡Boludo! Viste que siempre, los profesores y profesoras arriesgan por Patricia?"
Patricio: Sí mal. (Traducción: Sí, qué paradoja no? Mi nombre está cortado en todas las listas de todas las carreras de todos los años en la anteúltima letra, y siempre siempre suponen de entrada que se trata de una Patricia que no existe)

domingo, 5 de abril de 2009

Distinción previa

"Decime tu nombre, (...) voy a hacerte una marca porque parece qué escribís bien! Vamos a ver si podés mantenerlo con el tiempo."

martes, 24 de marzo de 2009

Lily Allen - The fear


martes, 10 de marzo de 2009

Confirmación

Hoy terminé de imaginarme a un personaje clave tras un proceso interesante. El taxiboy. Visitar ese foro apartó la pizca exacta para permitirme dibujarme en mi cabeza alguien que podría ser pefectamente real. Sus pensamientos, su manera de actuar, sus tratos con clientes, los códigos, las palabras, hasta incluso su nombre.


Marian Sforza.




Estaré en deuda con el Ducado de Milán por usar su apellido familiar como nombre artístico de este negro pero humano personaje.
Lo más fácil va dejando lugar a lo difícil. La lesbiana y el travesti. De a poco saldrán.

jueves, 5 de marzo de 2009

Pendiente

Y con letras de molde, se escuchó una sola frase:

Patricio asistirá a un Taller de Escritura para Jóvenes : )

viernes, 20 de febrero de 2009

Listado

A la lista de nombres sensibles, a la lista de excelentes actitudes, a la lista de robadores de sonrisas de identidad, a la lista de apoyo se suma un nombre:

"Mariano"

Florencia, Wanda, Gabriela, Lucía, Agustina, Santiago, César, Guido, Nicolás, Franscisco,Daniela, Sebastián, Lucas, Nicolás, Luciana.
Nombres de un tiempo de máscaras, conviviendo perfecto con mi realidad al descubierto.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Ignacio Copani - Cacerola de Teflón




Hoy sin letra. Éstas quedaron chicas.

[Todo, todito, todazo]

Todo llega. No te preocupes todo pasa y todo llega.









GRAN VERDAD.

lunes, 16 de febrero de 2009

Lentitud al actuar

Y una voz inquisidora preguntó:

¿Vos qué papel jugás? ¿La tortuga o el caracol?

jueves, 12 de febrero de 2009

Via Crucis

Verte por última vez en lo que fue tu casa fue duro. Parecía vivir una película. Las imágenes pasaban como un Via Crusis. No sé realmente, si notabas o no lo que al rededor tuyo sucedía; tampoco es que me importase mucho. Con el sabor amargo de entender que no había otro camino observé estoico cada parte de aquella secuencia. Por momentos la similitud con una procesión a un cementerio, rondaba mi cabeza y por otros, me consolaba con desear que quizás, muy muy lejano, estarías mejor allí.
Admito que nunca terminé de caer, aún ahora mientras transcribo estas líneas esfumadas por mi cabeza. Es raro aunque de todo el hecho del geriátrico, algo me inquieta mucho más que cualquier cosa. Es el pensar que uno se vuelve realmente viejo por completo cuando pierde conexión con la realidad. No me refiero a estar "gagá" y ser casi un niño. No. Por el contrario, me refiero a que de una u otra forma haya información que ya no sepas. Que la realidad que vivís o aquella realidad que viviste ya no existe. Que un hijo que creías vivo, ya no lo esté. Que tu casa donde te creías estar, ya no sea la misma.

sábado, 7 de febrero de 2009

Vale la pena la mención


Nota mental: la foto nada tiene que ver con la salida en cuestión. Pero es la única donde aparecemos ambos.

jueves, 5 de febrero de 2009

Tránsitos

Fastidio, desgano, hastío.-

domingo, 18 de enero de 2009

Consultando al tarotista: ¿Terminaré la novela?

La voz

La canción


El laberinto (invertido)
Creo que te va a ir muy bien, la canción me inspira que vas a tener creatividad absoluta para lo que querés hacer y todo va fluir genial. Como en una canción. La voz es la convicción que vas a tener que tener para poder lograrlo y como te salió con la cancion creo que están haciendo referencia a una misma cosa. Te tenés que quedar tranquilo y actuar convencido de que todo va a salir bien.

La madera

Saque otra carta que me llamó la atención y que antes no estaba seguro de sacarla pero bueno, la saqué al final después de las tres convencionales y es la madera. Que básicamente me habla de adaptación a los medios, el control de una situación, integración a un medio en él que nos podremos defender ya que conocemos lo que nos rodea. Todo marcha sobre ruedas, el ritmo va como tiene que ir, te habla de una aceptación muy buena.

domingo, 11 de enero de 2009

Interregto

Comunicado nº 42/12009

Se da a conocer a la población por medio de este instrumento que se ha terminado de confeccionar el nuevo cronógrama de producción de ideas y pensamientos para este nuevo año. El fin de semana pasado, el Ministro de lo Imposible envió al Congreso el proyecto respectivo aprobado ayer por mayoría absoluta.-
La intención de este comunicado extraordinario es llevar calma y anunciar que la disminución de ideas y pensamientos en la época estival que corre está bajo control y responde directamente a los lineamientos de dicho cronograma.-